Repensando boletines. ¿Sigue funcionando el newsletter de tu ONG?

por Virginia Moraleda

Última actualización: 09 01 2019

Nunca he estado de acuerdo con esas profecías apocalípticas que algunos se dedican a lanzar en sus post cada vez que un nuevo canal adquiere una cierta relevancia. Si les hiciéramos caso, hoy solo existiría… ¿Twitter? Han matado a los blogs, las newsletter… incluso a las webs. Internet es cambiante, como lo es el consumo de información en la red. Constantemente hay modas, nuevos formatos, nuevos medios y, sobre todo, nuevas formas de relacionarse. Pero las antiguas no mueren así de fácil. Al menos no mientras haya gente preocupada por analizar sus datos, intentar comprender lo que está pasando y buscar nuevas estrategias.

Y todo esto lo digo… a modo de reflexión y al hilo de un trabajo que estamos realizando: una de las ONG con las que trabajamos, después de haberse introducido de lleno en las redes sociales y de haber replanteado también su web el año pasado, nos ha planteado el reto de dar una nueva orientación a su boletín electrónico. Como nosotros, piensan 1. Que los boletines aún son importantes para las ONG pero que 2. Algo ha cambiado y es necesario realizar un nuevo planteamiento estratégico.

1. Los boletines aún son importantes para las ONG: cada mes, el boletín electrónico (este que estamos replanteando junto a la ONG con la que trabajamos) tiene nuevos suscriptores. El ritmo de crecimiento viene siendo el mismo en los dos últimos años, sin que se haya notado un descenso en las altas ni un aumento en las bajas que se pueda de alguna manera relacionar con el crecimiento paralelo en las redes sociales. Para mi, esto significa que, al menos teóricamente, las personas que siguen a esta ONG desean (la sigan o no en las redes), recibir información periódica a través del email. Además, como media al menos un 30% del tráfico de las noticias que están en la web de la entidad procede del boletín.

Gráfico web en marzo de 2012

Gráfico web en marzo de 2012 (muestra claramente el pico del día de lanzamiento del boletín)

2. Algo ha cambiado. Antes de la llegada de las redes sociales, los newsletters fueron uno de los primeros canales de fidelización. Comunmente, su papel era presentar de forma sumaria una recopilación de las principales noticias de la entidad en ese tiempo. Porque tampoco había otra forma de estar informado, si nos interesaba la labor de una ONG y no queríamos estar todo el día entrando en su web.

Pero, hoy en día, Facebook y Twitter (principalmente) nos ofrecen esa misma información con una mayor inmediatez y actualidad y los boletines, como meros recopilatorios de titulares y noticias, ya no funcionan igual.

Gráfica de la misma web en marzo de 2013

Gráfica de la misma web en marzo de 2013. Sigue apareciendo el «pico», pero su estructura es distinta.

¿Qué papel les queda entonces a los newsletters? En un curso, alguien lo expresó maravillosamente bien: «los boletines han dejado de ser el informativo de actualidad; ahora esperamos de ellos que sean algo parecido a nuestro «informe semanal». Es decir, que cojan la información de actualidad, seleccionen solo lo realmente transcendente (que tiene que ser poca cantidad de información) y nos ofrezcan un resumen y un análisis. Por ahí van los tiros: menos noticias, formatos más sencillos, más análisis y reflexión. Al menos eso es lo que vemos en muchos de nuestros boletines favoritos.

Y tu boletín, ¿sigue funcionando?

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1 Comentario

  1. Felipe Giner dice:

    Completamente de acuerdo Virginia. También apuntaría el factor de «dónde» se leen los boletines; están optimizados para dispositivos móviles?

    http://nonprofitorgs.wordpress.com/2013/01/10/five-reasons-why-your-nonprofit-should-prioritize-the-mobile-web-in-2013/

    saludos!

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