@famosodeturno no, influencers sí

por Virginia Moraleda

Última actualización: 04 07 2012

Una de las estrategias más utilizadas por las ONG desde el principio de los tiempos cuando quieren conseguir un mayor impacto para una campaña es recurrir a personas famosas. Esta vieja técnica, en la práctica actual de las redes sociales, ha pasado muchas veces a traducirse en una serie de acciones de semi-spam como la siguiente:

  1. Paso 1. Seleccionamos a personas famosas con muuuchos seguidores en Twitter.
  2. Les lanzamos uno o varios mensajes  de este tipo: “Por favor @famosodeturno, nuestra causa es muy importante. Nos retuiteas?”
  3. Y si nos hacen caso, les damos las gracias y lo retuiteamos nosotros mismos.

Sin menospreciar los posibles resultados que podríamos conseguir en nuestra estrategia online logrando que una celebridad, de esas con 1 millón de seguidores, nos haga un retuit de nuestra campaña, no es, ni de lejos, la estrategia que te recomendamos seguir para conseguir una influencia y un impacto real en redes sociales. ¿Por qué? Entre otras cosas:

  1. Porque, como siempre me recuerda @lydiamolina: “Pedir un retuit está muy feo, hombre”. Los influencers lo son porque cuidan su contenido, trabajan seleccionando sus fuentes, qué dicen y cómo lo dicen. Y, aunque “ante el vicio de pedir, la virtud de no dar”, en cierto modo, a muchos les ponemos en un compromiso, les podemos molestar. No es manera de llamar a una puerta. Al menos, no la primera vez.
  2. Porque la capacidad de este tipo de acción para cambiar el mundo en el largo plazo es, ciertamente, reducida. Puede ser que genere un buen número de resultados por impulso, de conductas por simpatía o por imitación. Pero en muy pocos casos generará un cambio real en las conciencias o los intereses a largo plazo.
  3. Porque también será raro el caso en el que este influencer, aún en el supuesto de que hayamos conseguido el ansiado RT, se quede con nosotros, por ejemplo, interesándose por otras actividades de la organización.

En definitiva, nuestra recomendación es que dediques tus esfuerzos a trabajar en intensidad solamente con aquellas personas que son influencers reales sobre el tema para el cuál deseas lograr el impacto. Porque:

  1. Al contrario de lo que pasa con los @famososdeturno (sin tono peyorativo), son personas a las que seguramente sí podamos aportarles información que les parezca interesante y no tenemos que ser spamers necesariamente.
  2. Tiene credibilidad ya ganada para hablar de este tema concreto y, aunque no todo el mundo esté de acuerdo con ellos, al menos sus opiniones se escucharán. Pueden, por tanto, tener capacidad para generar conductas pero desde la reflexión.
  3. Porque estas personas son referenciadas por otras muchas que trabajan o están interesadas en el mismo ámbito.
  4. Porque, si conseguimos ganárnoslos para nuestra causa, podemos establecer relaciones a largo plazo en las que ambas partes aportan valor.

Implementar estrategias con influencers

Implementar una estrategia a través de influencers de un tema concreto puede ser un camino más o menos largo, pero que siempre merecerá la pena, al menos en el sentido de que aprenderemos cosas de ellos sobre nuestro ámbito de interés.

1. El primer paso de esta estrategia, tras definir de la manera más concreta posible el TEMA, será, por supuesto, localizar a los influencers. Para ello, tenemos algunas herramientas, más o menos precisas, que nos pueden ayudar, aunque sea simplemente para hacer nuestras primeras cribas. Por ejemplo:

  • utilizando la búsqueda de Google en blogs, ver qué canales están mejor posicionados para estas palabras clave y localizar a sus autores
  • realizar búsquedas en herramientas como Klout o en las propias redes sociales, para saber quiénes tienen mayor influencia en ellas.
  • A partir de las primeras cribas, iremos dando con otra gente que escribe o es influyente en el tema y creando así nuestra lista de influencers
    pantallazo mostrando búsqueda en Google Search
    .

 

2. Después, tu trabajo consistirá en comprender a la persona a la que le vas a pedir colaboración: sobre qué escribe, cuáles son sus hábitos en la red, su posicionamiento en los asuntos clave, etc.

3. Buscar las posibles conexiones: pregúntate ¿por qué le puede interesar lo que yo cuento? ¿qué puede hacer por mi, qué le tengo que pedir?

4. Y entabla conversación. Nuestra recomendación en este sentido es que, si es posible, no hagas un “puerta fría” (en plan mail a contacto contándole vuestro caso y solicitando colaboración). Sino que puedes ir “entrando poco a poco en su casa” demostrando que también tienes cosas interesantes que decir. Entra a formar parte de su comunidad, comenta sus post, apórtale otros puntos de vista y, cuando ya exista el interés mutuo, busca su implicación.

5. Trata después de mantenerla en el largo plazo, no dejes de hablar con él o ella al día siguiente de que haga un post sobre tu proyecto

6. Y, por supuesto, como siempre,  mide los resultados generados utilizando todas las herramientas a tu disposición.

Virginia Moraleda
Directora de orquesta

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