Deja de obsesionarte con el SEO y piensa en la calidad de los contenidos

por Virginia Moraleda

Última actualización: 09 01 2019

Hemos hablado mucho ya en este blog sobre los contenidos web… La idea que subyace en nuestra preocupación constante por intentar aconsejar sobre los contenidos es que sólo podrás tener un éxito real en la red si te preocupas de generar buen material de comunicación. Sí, de acuerdo, hay técnicas SEO y SEM que te pueden ayudar. Una buena gestión de redes sociales, también. Pero solo el contenido atrae, fideliza y viraliza de verdad.

Hace apenas unos días, Google anunciaba que está valorando penalizar a las páginas que utilicen “demasiado” la optimización SEO. Su objetivo es encontrar la forma de posicionar mejor aquellas páginas que realmente ofrezcan buenos contenidos. Puede que muchas personas y organizaciones se hayan preocupado más de optimizar sus site para buscadores que por generar contenidos, pero creo que no es el caso de las ONG. Es decir, no es que las ONG no se preocupen de sus contenidos, sino que muchas veces el enfoque desde el que han intentado hacerlo no es el correcto.

Por ello, creo que no está de más recordar algunas pautas que nos pueden ayudar a aportar valor desde nuestras páginas web.

  • Piensa en el usuario, no en tu organización.

Muchas veces, cuando comentamos este punto – en un curso, con un cliente – nos devuelven una sonrisa de “no me cuentes lo obvio”. Pero lo obvio siempre es lo primero que hay que mencionar, porque suele ser también lo primero que se olvida. Estoy segura de que la mayoría de las entidades comienzan a pensar en los contenidos de su web pensando en qué utilidad le pueden aportar a los usuarios. Y es cuando ya han puesto manos a la obra cuando sus propios conocimientos sobre la organización les hacen empezar a añadir esto o aquello: “ah, y es importante decirles que tenemos un plan de calidad y en qué consiste”; “oye, y aquí habría que colgar los estatutos, que también tiene que ver con este tema…”.

Nuestro consejo es que siempre ayuda, más que pensar “qué les quiero contar”, imaginarse a las personas haciendo cosas en nuestra web. Buscando información sobre quiénes somos, apuntándose a un curso… consultando una biblioteca. La idea es ponernos en su piel de la manera más sincera posible y distinguir aquello que “busca o quiere” de “aquello que le puede interesar. Son dos cosas diferentes que deben tener diferentes pesos, valor, espacio…

Más información sobre cómo podemos intentar adaptarnos a nuestros públicos:

¿Soy yo el público objetivo de tu web?

El público es el rey (o cómo definir quién visita la web de tu ONG)

¿Usas las redes sociales como si fueran un folleto de tu entidad?

  • Sacrifica información y sé breve.

Que la gente ya no lee grandes párrafos, que no tiene tiempo, que no tiene paciencia… Algunos lo llaman “snack culture”  y cada vez es más fuerte. Tenemos llenos los timeline de Facebook y de Twitter, leemos de manera transversal, tenemos tanta saturación… Pues eso. Que cuanto más escribas, menos lo van a leer.

Hace ya un tiempo, un análisis de los resultados de la página web de un cliente nos sirvió para encontrar una pauta entre el número de palabras que tenían las noticias y el tiempo de lectura que las personas usuarias le dedicaban: pasada una determinada extensión, el tiempo de lectura descendía o, lo que es lo mismo, cuando una noticia es demasiado larga, por defecto las personas le dedican solo la lectura transversal.

Al respecto podemos aprender mucho de entidades con Save the children. Me gusta ver cómo son capaces de sintetizar su “historia” de 90 años

Captura de pantalla de la web de Save the children España

  • Diferencia entre información estructural e información de actualidad

Esta reflexión, que también es obvia pero muy útil, me ha llegado gracias a una clienta, que estaba preparando unas pautas para ayudar a las personas de las diferentes áreas y territorios a actualizar los contenidos de la web. En una tabla, ha diferenciado aquello que puede ser información estructural sobre el área o territorio (qué hacemos, dónde estamos, servicios…) de la información de actualidad. Y les ha dado pautas sobre cómo y cuándo actualizar cada una de ellas y, lo que es más interesante, sobre cómo las personas pueden “consumir” estos diferentes tipos de información. Por ejemplo, en este caso, mientras que es habitual que acudamos a la información estructural una única vez en nuestra vida de usuarios para obtener información puntual que necesitamos tener, las noticias son las que “pueden volar” por la red, de usuario en usuario, de boletín a red social, de email a otras webs. Las personas rara vez entran en las webs de las organizaciones a buscar noticias (a no ser que sea para elaborar ellos mismos una información). Así que, aunque estén en nuestra web, puede que ya tengamos que pensar más en ellas como un producto para las redes sociales.

  • Analiza, investiga las pautas de navegación que ya están teniendo lugar para saber qué funciona bien y qué mal.

Y nos cansaremos nunca de decir que esta es la única manera de tratar de acertar: escuchar lo que las personas, con su comportamiento, nos dicen de nuestros contenidos. ¿los comparten, los leen completos, dónde van después, qué es lo que más les interesa, por qué nadie pincha en estos botones, cuántas visitas ha tenido el saludo del presidente en los 5 años de nuestra web???

Si quieres tener más información sobre medir en web, puedes leer Qué medir en web y qué hacer con los datos

  • Escribe para internet.

Pues eso, sé breve. Utiliza los hipervínculos para mostrar más información relacionada, interesante o fuentes de la información. Busca imágenes significativas y con valor. Evita abusar de los archivos adjuntos, los formularios demasiado largos, los tecnicismos…No hables con la rigidez con que lo harías en un informe. Sé creativo.

Y para terminar: prueba. Prueba cosas nuevas, nuevas maneras de titular, nuevos tipos de contenidos, nuevas formas de presentar tus áreas. Porque el contenido es lo más importante que tienes para atraer a las personas, y para mantenerlas.

Virginia Moraleda
Directora de orquesta

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