8M. 10 claves para el triunfo de una campaña de movilización social.

por Virginia Castrejana

16 03 2018

Estos días hemos estado preparando un curso para profesionales y agentes de diversos servicios de la Asociación La Rueca sobre campañas de movilización social. 

En el marco de la formación quería demostrar que el “por favor, hágame usted una campaña viral” no depende solo de una idea creativa o un buen manejo de las redes sociales o de un tuit convertido en suerte a golpe de “influencer”.

Que las redes sociales son un instrumento y no un fin en sí mismo. Que el objetivo de una campaña de movilización que quiere transformar ideas, actitudes… el mundo al fin y al cabo no puede ser “tener muchos RT o menciones”.

Vengo a contaros también que he disfrutado como una niña analizando el éxito de la convocatoria a la huelga feminista del 8 de marzo, que me ha servido de percha perfecta para explicar claves que poder aplicar a cualquier campaña de movilización local.

Conocemos el hashtag #hacialahuelgafeminista (¿quién puede no hacerlo si se ha hecho universal?). Pero ¿conocemos todo lo que hay detrás para que esto sea posible?

Así que aquí te dejo las 10 conclusiones que hemos extraído del análisis. (Pero seguro que hay muchas más, si quieres sumar, te animo a que escribas comentarios). De antemano, me quito el sombrero por las organizaciones de mujeres que (ahora parece más cerca) están a punto de cambiarlo todo.

1. Estrategia (y constancia)

Las mentes no se cambian de un día para otro a golpe de clic. Cuando se trata de cambiar el mundo, las campañas de movilización no pueden ser acciones puntuales, sino que deben están enmarcadas en una estrategia a largo plazo en la que confluyan muchas acciones y muchas otras campañas. No solo en este caso; soy muy fan también del tesón de las ONG durante décadas para aprobar el TTPI o el tratado de comercio de armas.

La Coordinadora Feminista lleva muchos años organizando movilizaciones, extrayendo lecciones y dando pasos firmes hasta el éxito de 2018. ¿Cuántos años? Pues en su página web hay este  vídeo de movilizaciones ya en el año 1979.

2. Glocal

Conectar lo global con lo nacional y lo local. Las ONG y asociaciones tratamos de solucionar problemas que afectan al norte y al sur. Hay que ayudar a conectar los movimientos y hacerlos transversales. Que lo que pasa en el mundo nos inspire a todos, que lo que pasa en el pueblo más pequeño se conecte para inspirar al mundo. Para ello, lo digital es un gran aliado, porque nos permite ver cómo se están alcanzando éxitos en todas las partes del planeta. Desde el “Vivas nos queremos” de Argentina en 2017 a las Women March que están acorralando a Trump en USA, unos movimientos inspiran a otros para empoderar a las mujeres.

3. Estructura participativa

En las formaciones, no nos cansamos de repetirlo: el proceso es tan importante como el resultado. No puedes pedir participación al final si no la has tenido en cuenta al principio. La Comisión del 8M se organiza en muchas más comisiones y subcomisiones en las que participan asociaciones de mujeres de todo el país (unas 300 dicen algunas fuentes, yo creo que éstas con sus redes además llegarán a más). Con responsabilidades, vías de participación y acciones claras que acometer.

Parecen estar perfectamente coordinadas porque aterrices donde aterrices (más allá de su organización incluso), la imagen es la misma, el discurso es el mismo. Y eso es lo que ha permitido que el resto nos conozcamos el argumentario, las reivindicaciones, al dedillo. Porque tener un “núcleo duro” lo más coral posible (venidas de todas partes de España) hace que el mensaje se propague por múltiples canales, de lo más cercano a lo más lejano.

 

4. Desvirtualizar

Y aunque probablemente la coordinación se haga mayoritariamente través de canales digitales (email, whatssap, boletines, herramientas colaborativas) el movimiento 8M  ha reunido físicamente a gente de todas partes de España  al menos dos veces, una en Gijón y otra en Zaragoza (y otras cientos a nivel local) para terminar de organizar las movilizaciones. Porque llega un momento que lo virtual se queda corto o agota el debate. Es más fácil compartir experiencias, retos, problemas, si te ves las caras.

5. Objetivo específico

Cuanto más claro y acotado sea el objetivo, más fácil. Este año el objetivo era muy claro: no es “sensibilizar”, no es “hacer una llamada el Gobierno”, no es “indignar”, no es “hacer caceloradas “. Es HACER HUELGA. Y en base a eso vamos a medir nuestro éxito.

6. Público

A cada público, lo suyo. Y por fases. Si queremos que el objetivo sea la huelga, habrá que empezar por legalizarla y que sea aprobada, por lo que entiendo que el público inicial serán las organizaciones sindicales y empresariales que tienen que posibilitarlo. Para ellas haremos una campaña propia e inicial.

Y una vez conseguido, ahora sí, vamos a por quien tiene que hacer la huelga: las mujeres. Hay que informarles por todos los canales de que se ha aprobado, de que es legal, que es un derecho y te necesitamos. Una estrategia combinada digital y offline lo más masiva posible, es la adecuada. Y no te olvides del boca a boca, es lo que hizo triunfar también a la “furia pensionista”.

7. Llamada a la acción

¿Qué queremos que hagan las personas en nuestra campaña? Tienen que tenerlo muy claro, hagamos una llamada a la acción inequívoca. Y tengamos en cuenta qué puede hacer cada una de las personas que quieren colaborar para mandar el mensaje apropiado. Porque no siempre las personas podrán hacer lo que pedimos, pero si quieren participar, tenemos que darles opciones.

 

Hasta ellos sabían lo que podían hacer el 8M 🙂

Adecuar lo contenidos, los formatos, la estrategia, las llamadas a la acción de una campaña de movilización no es tarea sencilla. Hacen falta personas expertas detrás. Valora los recursos que disponéis en tu asociación y completa el equipo con un perfil profesional o una agencia que te pueda ayudar. Si quieres, llámanos.

8. Documentación colaborativa y compartida

Para que todo el mundo que tiene que difundir la campaña se apropie del discurso han tenido que poder participar de él y asumirlo como propio (ligado a la clave 3 que te comenté anteriormente). Y luego, la organización tiene que ponerlo a disposición de todas las personas que quieran consultarlo. En la web están los manifiestos, la imagen corporativa, descargables… Y además todo va de arriba abajo y de abajo arriba. En las ultimas semanas se ha ido publicando todo lo que va llegando de las asociaciones feministas: más carteles, programas, acciones, manifestaciones…. Porque no puedes tener un canal unidireccional, tienes que demostrar que te importa lo mismo lo que pasa en Madrid que en Briones. Una vez pasada la huelga, la web se ha convertido en un recopilatorio de todo lo que se ha documentado a través de las redes sociales, sin duda un archivo para la historia.

9. Saber ceder

Saber ceder espacio: quitar tu logo, tener una imagen única. Da igual quien convoque: esto es un éxito colectivo, de todas las mujeres, y de todos los movimientos que lucharon antes. En este caso creo que ha ayudado especialmente: permite acercarse a más gente que hubiera podido sentir rechazo si otras “marcas” hubieran sido demasiado visibles.

Saber ceder mínimos: Queremos una huelga total, sí. Pero tampoco he visto peleas cuando los sindicatos han confundido a la gente animando a paro parcial. Huelga, la que sea, pero huelga.

Saber ceder protagonismo: Si queremos el éxito, bienvenidas sean todas las iniciativas exitosas que se sumen. Aunque sean más visibles que las nuestras. Como el éxito de #lasperiodistasparamos que ha viralizado su propio movimiento y al que se han ido sumando otros colectivos.

10. La tormenta perfecta

Se podría haber hecho todo lo anterior y sin embargo no haber cumplido el objetivo de la campaña de movilización. Pero es que a los 9 factores mencionados se le ha sumado la tormenta perfecta: el momento de indignación por el que pasamos las mujeres y lo que han hervido las redes sociales durante todo el año con diferentes temas relacionados.

Solo hacía falta que alguien prendiera la chispa. Porque nos han pillado hartas: hartas de tener que decir #metoo, hartas de tener que decir #yotecreo y #lamanadasomostodas; hartas del “no nos metamos en eso”; hartas de los trols del “ni machismo ni feminismo”, hartas de que la maternidad nos devuelva a los problemas de los 70. La tormenta perfecta.

Desde aquí, gracias de corazón a todas las mujeres que nos precedieron.

Virginia Castrejana
Comunicadora jefa

3 Comentarios

  1. Pepa dice:

    Estupendo artículo y genial análisis de un movimiento que se ha ido fraguando poco a poco.
    Importantísimo el punto 10: el momento. Qué difícil conjugarlo todo para que las campañas de sensibilización, incidencia, movilización, … cumplan sus objetivos. Lo puedes tener todo atado y planificado pero que no sea el momento.
    Ojalá hubiera fórmulas mágicas.

    1. Virginia Castrejana dice:

      Hola Pepa. Si, ojalá hubiera fórmulas mágicas… Pero como no las hay, solo queda trabajar mucho, pensar mucho y tener una estrategia a medio – largo plazo. Y conocer a las personas: escuchar, facilitar su participación en varias fases y no solo cuando necesitamos algo de ellas.
      Y por su supuesto, el momento: saber cuando es el adecuado, qué mensaje casa más con lo que estamos viviendo como sociedad.
      Gracias por tu comentario.

  2. Amada Calle dice:

    Un buen articulo que toca una realidad social que aun no ha sido totalmente superada.. y mucho para pensar, recapacitar y actuar…

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