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¿Qué tal si ponemos una alfombra roja hacia la donación?

Autor: Virginia Castrejana | Fecha: 04 - 04 - 2014 | Categoría: blog , Guía práctica

En nuestro post anterior de esta serie dedicada a la captación de fondos on line, apuntábamos que para satisfacer a los públicos que llegan a nuestra web y que pueden ser potenciales donantes o socios, es necesario construir una estructura y unos contenidos para acompañarles en su recorrido virtual hasta llegar al formulario de donación o afiliación. Es decir: desde la base misma de la concepción de tu sitio, las secciones, rutas, recorridos (y los contenidos que el usuario vaya encontrando) deben ayudar a que el potencial donante no solo no se pierda, sino que le resulte fácil su llegada a nuestro objetivo de conversión (en este caso, la captación). Esto quiere decir que el site deberá responder de una forma clara y satisfactoria a las preguntas que se hace el potencial donante. Preguntas como “quién está detrás de esta organización, cuál es su ideología, qué acciones lleva a cabo, qué resultados está teniendo… “

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Además de guiar al usuario con la “estructura de caminos” de nuestro site, existen varias maneras para facilitar la llegada a las secciones específicas para la colaboración, de las que yo destacaría al menos estas tres que pueden facilitar la navegación y, por tanto, la conversión.

1. Botones “Call to action” o llamadas directas a la acción. Pueden estar estratégicamente colocados en diferentes niveles de navegación y son muy útiles para aquéllas personas que vienen con la decisión ya tomada de colaborar con nosotros, bien porque nos hayan visitado antes y ya les hayamos convencido, o quizás porque ya nos conocen o han visto una de nuestras campañas en otro canal. Pero, ¿cúal es el mejor lugar para situarlos? ¿Cuál debe ser su tamaño? ¿Y sus colores?. No existe una única opción, pero hay varios factores que puedes tener en cuenta.

  • Deben estar en un lugar relevante. Por una parte, los estudios de eyetracking, como éste pionero de Jakob Nielsen, demuestran que la lectura en web se hace en forma de F, es decir, como si estuviéramos escaneando la pagina en búsqueda de información importante, por lo que prestaremos más atención si están colocados en un primer nivel de atención. Hoy en día existen herramientas (aquí puedes hacer una prueba gratuita) que te darán pistas sobre qué información están recibiendo tus usuarios en primer plano, y te ayudará a establecer qué puntos calientes te ofrece el diseño de tu web para colocar información relevante.

Estos son mapas de calor para tres contenidos distintos (entrada de blog, web de compra, y resultados de buscador). Las áreas rojas son las más vistas por los usuarios, las amarillas indican menos visitas, seguidas por las azules. Las grises no han captado la mirada. Fuente Nielsen Norman Group.

      • Cuida su apariencia: Tienen que ser llamativos, por lo que es muy importante su diseño, color, orientación, forma y tamaño. No es lo mismo un botón con una letra minúscula en el mismo color que el resto de secciones, que uno diseñado con un estilo original y llamativo. Pero no hay un modelo único, porque lo que tiene que hacer es ser atractivo y destacar sobre el resto de los elementos de tu web.
      • Define claramente la acción: y piensa en las palabras mágicas que necesita escuchar tu usuario para moverle a actuar, y entender lo que esperas de él y lo que va a encontrar. Puedes ser muy directo, “Dona ahora”, o más sutil, “Cómo puedo ayudar”, y dependerá del perfil de tu público o a lo que les tengas acostumbrados a escuchar.botones
      • Investiga: Puedes recabar información sobre lo que les está resultando bien a otras ONG, hacer pruebas ensayo – error, probar con test A- B, analizar los datos de tasas de click que te ofrezcan las herramientas de medición, etc. ¿Deberíamos poner uno o 7 botones call to action en nuestra página?  Algunas entidades como Save the Children repiten hasta 4 veces su llamada a la colaboración en su web, buscando que esté siempre en la pantalla donde esté el visitante. Aunque, personalmente, opino que una buena llamada a la acción desde la cabecera de la web, si va acompañada de una buena estructura de contenidos y de navegación (y quizás otros call to action colocados de forma estratégica en el contenido) pueden ser mucho más efectivos. En páginas como http://www.warchild.org.uk/ o http://www.charitywater.org/ la llamada está presente una única vez en la página principal. Sus sitios, sin embargo, están tan bien planteados que toda la acción del navegante parece estar avocada a la colaboración.

2. Menús de navegación. Por supuesto, pongas o no botones call to action que vayan llamando la atención del usuario, la opción de donación debe estar claramente diferenciada y localizada dentro del menú de navegación en el lugar en que el usuario espere encontrarla. En este sentido, la tendencia en los sites de ONG que nos va llegando desde América es que estos menús sean cada vez más breves y claros en sus ítems principales. Así, en España hemos pasado de los menús principales de 6 ó 7 items a otros mucho más simplificados de apenas cuatro (“quiénes somos”, “qué hacemos”, “qué puedes hacer tú”, “infórmate”), localizando casi siempre la opción de donar en el segundo nivel de uno de ellos, como hace en este caso Brac. Posiblemente en pocos años los menús de los sites de ONG evolucionen de nuevo siguiendo el modelo americano y la opción de donación esté en el primer nivel del menú junto a una o dos opciones más, como ya hace Oxfam América.
Y aunque tengo dudas sobre la imagen que se consigue con esta opción, también existe la posibilidad de crear un segundo menú de navegación sólo para las opciones de donación, como hace por ejemplo UNICEF en su home.

3. Contenidos: Ya sabes que en SocialCo somos fans de este tema, y creemos firmemente que tendrás más posibilidades de éxito si construyes una estrategia de contenidos sólida, atractiva y orientada hacia el objetivo de captar fondos. Sé transparente, y aprovecha cada oportunidad, cada historia que narres, para contar el destino de los fondos y cómo las aportaciones transforman o incluso salvan vidas. ¿Y cómo puedes hacerlo?

Te será mucho más fácil hacer todo esto, y hacerlo de la mejor manera, si conoces muy bien a las personas que llegan a tu web, si sabes de dónde vienen y qué quieren escuchar. El próximo post, que ya estamos cocinando, tratará sobre cómo conocer a tu audiencia, y testar lo que mejor funciona para tus objetivos de donación.

¿Está tu web pensada para captar fondos?

Autor: SocialCo | Fecha: 20 - 03 - 2014 | Categoría: blog , Guía práctica

Las ONG cada vez son más conscientes de que sus páginas web pueden ser poderosos instrumentos para la fidelización de usuarios y la captación online. Quizás porque el uso de las tecnologías y de la comunicación digital sigue evolucionando, pero también azuzadas por una crisis de financiación que les está haciendo reinventarse cada día para poder mantener sus niveles de actividad y seguir mejorando. O, al menos, esa es la impresión que nos está llegando a SocialCo, donde los clientes cada vez nos muestran más su inquietud por mejorar las facilidades para la donación on line.

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Pero no es tan fácil… El caso es que parece evidente que la posibilidad de captación online es real y “está ahí”, según muestran los datos del Estudio realizado por la Asociación Española de Fundraising en 2013 para la campaña Somos: los socios regulares de las ONG han crecido en los últimos años, a pesar de la crisis y el 44% de los encuestados estaría dispuesto a donar on line, e incluso el 10% lo haría vía móvil. Pero ¿cómo se hace? No existe una fórmula mágica, aunque ayudará mucho el tener la mente abierta y estudiar casos de otras entidades, sobre todo a nivel internacional, y aprender de ellos.

Sin embargo, hay muchos aspectos en una web que pueden ayudar a mejorar el fundraising online.

1. De ellos, el más importante es el más evidente y, quizás, el más olvidado: una buena web para el fundraising ha sido diseñada con el objetivo principal de captar fondos. Es decir, que la web ha sido pensada con un objetivo muy concreto, para unas personas determinadas, con unas necesidades de información específicas…  La estructura ha sido pensada para orientar a esta persona en su navegación y ayudarle a encontrar la forma de colaborar que más se adecue a su persona. Los contenidos han sido construidos alrededor de esta estructura.

Parece evidente, pero la realidad es que la falta de un objetivo único y claro, o un cierto pudor para hacer de la captación financiera una prioridad, hace que nos enfrentemos  a grandes retos a la hora de responder a las demandas de nuestros clientes para mejorar la donación on line. A veces se mezclan demasiados objetivos y demasiados públicos en una web. Y esto va a disminuir la posible eficacia a la hora de captar fondos online.

Y, bueno, no quiere esto decir que el perseguir muchos objetivos e intentar abarcar a varios públicos no sea comprensible o lícito– aunque no es lo idóneo- pero deberíamos tener claro que disminuiremos la eficacia cuanto más dispersemos la información, los contenidos y la estructura en diversos ejes. Una posible solución para webs que han de ser más generalistas podría ser concentrar en una sección la atención al potencial donante, como hace Cruz Roja, con gran cantidad de contenidos y opciones específicas para este público (y lo más importante, con un lenguaje muy diferente). O realizar landing pages previas al site corporativo que funcionen, como ésta de Acnur, por ejemplo. Como ves, si tu web no ha sido diseñada específicamente para esto, puedes crear una especie de portada que contenga información fundamental para que una persona tome la decisión de colaborar económicamente con una ONG. Es una práctica muy extendida para la captación entre las grandes ONG y para campañas específicas.

Si tenemos claro a quién nos dirigimos (cómo es este potencial donante, qué quiero conseguir y cuáles son sus necesidades), los siguientes pasos tendrán una base mucho más sólida y fácil de seguir.

2.  Construye una estructura y unos contenidos que sirvan para acompañar al potencial socio o donante en su itinerario por tu organización. Responde a sus preguntas clave de una forma atractiva, habla del destino de los fondos, construye historias a su alrededor. No le hagas pensar, pero tampoco le hagas dudar (rutas claras y lógicas, mira por ejemplo como lo hace Oxfam Intermón). Los botones “call to action” siempre son una buena opción. Elige un lugar prioritario, y destaca en ellos la donación o el voluntariado o alguna otra acción. Pero ojo, no engañes al navegante, no intentes hacerle donar por un camino en el que no pensara que se lo iba a encontrar, porque no le va a gustar.

3. Ten mucho cuidado con la usabilidad y la seguridad de las herramientas de conversión, especialmente los formularios. Pocos datos y siempre pertinentes, ya sabes.

4. Siempre, estudia, prueba, fíate de los datos. Busca primero conocer a tu usuario actual (cómo es, qué busca, cómo se comporta en el sitio). Analiza si las llamadas a la acción han conseguido los resultados esperados. Investiga por qué las personas llegan o no llegan a completar su conversión.

Cómo ves, hay pasos ya marcados que se pueden dar para la mejora de la donación on line,  así que en próximos post seguiremos profundizando en los puntos 2, 3 y 4. ¿Hay algo en concreto que te gustaría conocer?

 

Sí, necesitas una estrategia de contenidos. Por dónde empezar

Autor: Virginia | Fecha: 08 - 01 - 2014 | Categoría: blog , Guía práctica

Recientemente leía este (buen) artículo de Masticable con recomendaciones y una propuesta de método para hacer un análisis TIC en las organizaciones sin ánimo de lucro.  Una de las cosas que más me han gustado del enfoque que se utiliza es que me parece bastante realista y sincero, en el sentido de que reconoce que no siempre es posible contar con una estrategia y una planificación óptimas que orienten cada una de las actuaciones. Y, sin embargo, también lleva implícito el mensaje de que, en cualquier caso, aunque no se hayan tenido los medios o el tiempo para hacer un plan como es debido, lo que es fundamental es al menos haber hecho la reflexión al respecto. Esta reflexión me ha traído a la cabeza, la vieja máxima de la comunicación es imposible no comunicar: cualquier acción de una organización, incluida una posible decisión de “no comunicar”, transmite un mensaje a sus públicos acerca de si misma y, por tanto, resulta imposible que una entidad, por el mero hecho de existir, no esté comunicando (o algo así).

Esto mismo es también cierto si en lugar de hablar de comunicación en general nos referimos al marketing de contenidos, en el sentido de que cualquier ONG que produzca cualquier tipo de contenidos – por el mero hecho de tener una página web- sea o no consciente de ello, estará consiguiendo unos efectos (transmite unos mensajes, llega o no a sus públicos, consigue un posicionamiento SEO…) con dichos contenidos. Sin embargo, tengo la sensación de que muchas entidades piensan que eso del marketing de contenidos no va con ellas, que es solo para “las grandes” (quizás sea por el hecho de usar la palabra “marketing” ¿?). Me parece que no se dan cuenta de que SUS CONTENIDOS YA LES ESTÁN LLEVANDO A ALGÚN SITIO. La cuestión que se me ha planteado (como digo, leyendo el post de Masticable) es: si tan claro como la anterior afirmación está la constatación de que la mayoría de las ONG con las que nos relacionamos no podrán disponer de un plan de marketing de contenidos en toda regla, pero de pronto pasan a convencerse de que deben reflexionar acerca de su forma de producir y difundir contenidos : ¿cuáles serían las preguntas clave – y básicas-  que podrían acercarles a este mejor conocimiento?

Creo que puede haber cuatro grandes cuestiones que toda ONG debería hacerse en relación a sus contenidos. Lógicamente, cuanto mayor sea el esfuerzo (tiempo y otros recursos) que se emplee en tratar de responder a estas preguntas, mayor garantía se tendrá de estar obteniendo una comprensión ajustada a la realidad. Pero, en cualquier caso, cualquier trabajo (de reflexión, análisis, planificación…) que nos acerque hacia el conocimiento, comprensión o planificación de nuestra comunicación puede producir unos efectos positivos sobre la misma. Estas grandes preguntas serían:

Preguntas clave en relación a la estrategia de contenidos

1. A quién me dirijo y cómo es su consumo de contenidos en relación a los temas en los que trabaja mi ONG. Se trataría de segmentar a los diferentes públicos a los que se dirige la organización y de responder a preguntas como: ¿qué necesidades de información tienen? ¿qué información no necesitan pero les interesa? ¿dónde buscan estas informaciones? En este grupo de preguntas es importante plantearse cuáles serían los “cornerstone”, las piedras angulares del contenido acerca del tema en que trabajo (Por ejemplo, para una determinada enfermedad, los cornerstone pueden ser: qué es, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica, dónde se puede pedir ayuda…)

Si se trata de responder a esta pregunta de una manera más “científica”, nos podemos ayudar de herramientas y estadísticas que nos orienten sobre cuestiones como, por ejemplo, cuáles son las palabras clave o términos aproximados que las personas utilizan realmente para realizar sus búsquedas. Esto, además de darnos pistas sobre los contenidos sobre los que publicar, nos ayudará también en la forma de redactar, influirá en nuestro SEO, etc.

2. ¿Cuál es la situación actual (en Internet) en relación a lo anterior? Se trataría de ver quién está comunicando sobre los contenidos que mis públicos objetivos buscan, cuál es su tono y estilo, cuáles son sus objetivos, cuáles están siendo sus resultados, si está dejando algún ámbito fuera (puede hablar desde el punto de vista científico acerca de una enfermedad, pero no desde el ámbito más social, por ejemplo). En este punto, estaría bien echar también un vistazo a cómo lo estamos haciendo nosotros hasta este momento y qué resultados estamos obteniendo: ¿sobre qué comunicamos? ¿desde qué punto de vista? ¿Con qué resultados (por ejemplo, qué número de visitas recibimos en la web)?

En definitiva, se trata de conocer a los actores clave (desde el punto de vista de la generación de contenidos) y su capacidad de influencia, para saber tanto si existen espacios sin ocupar, pero también para poder diseñar posibles estrategias de colaboración, referencia o influencia.

3. ¿Cuáles son mis capacidades reales en relación a la generación de contenidos? Se trata de hacer una revisión profunda sobre la realidad de la entidad en relación a su capacidad de generar información. En cuanto al qué, al quién y  al cómo:

  • Qué: ¿en qué áreas mi entidad es o tiene capacidad para ser líder? ¿en cuáles trabaja intensamente? ¿cuáles están relacionadas – y deberían estar presentes – pero en menor medida?
  • ¿Quién… puede crear contenidos? ¿de qué tipo? ¿con qué enfoque? ¿con qué frecuencia / cuál es su disponibilidad de tiempo real? Por ejemplo, en una entidad podría haber un extenso equipo de base trabajando con personas beneficiarias que podría generar imágenes o archivos audiovisuales sobre estas actividades. Podría haber un equipo docente que preparara materiales de tipo formativo o un equipo médico que podría escribir post de carácter más técnico…
  • Cómo: se podrían evaluar también los medios que existen para la generación de contenidos. ¿Tenemos cámaras de fotos de buena calidad? ¿podemos alimentar la página web de forma ágil y autónoma? ¿existe un blog? ¿Los equipos de calle tendrían conexión 3G para subir información a redes sociales? etc.

Una pregunta relevante en este punto es: llegado el momento, ¿podrían aumentarse estos recursos disponibles para la generación de contenidos? ¿en qué medida?

4. ¿Dónde me tienen que llevar los contenidos que genere? Si he conseguido responder a las anteriores preguntas, podré plantearme unos objetivos para mi estrategia de contenidos. Unos objetivos que estarán relacionados, por tanto, con:

  • las necesidades y demandas de información de mis públicos, así como sus hábitos de consumo de esta información
  • el panorama actual en relación a la oferta de esta información
  • mi capacidad real como organización para la generación de contenidos
  • mis intereses como organización

A partir de aquí, habría que diseñar un plan de contenidos, en el que se incluyan diferentes formatos, temas y canales, así como una frecuencia, tonos y estilos adaptados a tu realidad concreta. ¿Cómo lo ves? ¿Crees que esto del marketing de contenidos no va contigo?

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Hecho con ♥ por Socialco

Autor: Santi | Fecha: 31 - 12 - 2013 | Categoría: blog , Socialco

corazonHoy termina el 2013 y en unas horas estaremos entrando en nuevo año, el 2014. Uno ve cómo van pasando las cifras por delante con el cambio de cada año y siente vértigo. Hace cuatro días como quien dice que estábamos pariendo SocialCo y ya es un proyecto consolidado con su propia energía, sus propios amigos, sus propios sentimientos y sus propios latidos.

Este año hemos acuñado “hecho con ♥ por SocialCo” porque creemos que las cosas importantes se hacen con amor y desde el corazón. Porque un poco de todos nosotros se queda en cada uno de nuestros proyectos. Con amor hemos hecho la página web de Matres Mundi, o el boletín electrónico de Predif y hemos participado en la campaña Somosasi.org. Con amor hemos renovado nuestra página web.

Y con amor despedimos el 2013 y te damos las gracias por no dejar que nuestro corazón se pare. Gracias por tus ideales, gracias por tus energías y gracias por hacernos creer que otro mundo más justo es posible.

¡No cambies nunca!

Desde el corazón de SocialCo, ¡ Feliz 2014 !

Quiero que la web de mi ONG sea multiidioma

Autor: Virginia | Fecha: 18 - 12 - 2013 | Categoría: Aspectos técnicos y tecnológicos , blog , Guía práctica

pantalla de inicio de la web de la Unión Europea

pantalla de inicio de la web de la Unión Europea

En estos días estamos trabajando en la nueva web de uno de nuestros clientes. El trabajo está ya a las puertas de entrar en la fase de maquetación y aún estamos dándole vueltas a cómo ha de ser la versión en inglés del sitio, y es que a veces cuesta mucho encontrar el equilibrio entre lo que la entidad es, lo que quiere ser y lo que en realidad puede llegar a ser y nos cuesta decidirnos sobre si incluir o no determinada información y qué estructura de navegación darle.  Nos plantearemos (o deberíamos) cosas como:

  • ¿Qué contenido muestro en los diferentes idiomas? ¿Ha de ser siempre el mismo o hago diferentes versiones según el idioma? ¿estas versiones se diferencian solo en la cantidad de contenidos o también en la propia información que ofrece?
  • Cuando un contenido no esté en el idioma del usuario ¿qué debería hacer la web? ¿debería mostrarle el contenido en otro idioma? ¿darle un mensaje de que este contenido no está en su idioma? ;
  • En mi ONG no tenemos mucho tiempo para traducir los contenidos, ¿existe alguna solución para tener la información actualizada sin necesidad de un traductor?
  • ¿Dónde colocar la información para el acceso a los diferentes idiomas? ;
  • ¿Tiene sentido tener una sección de noticias en inglés aunque vaya a haber muy poca producción de contenidos?
  • Etc.

Decidir sobre contenidos y estructura del multiidioma: Nuestros objetivos y el bien del usuario

¿Cómo tomar la decisión sobre las versiones en otros idiomas?, ¿qué implica hacer un sitio web en varios idiomas? Las decisiones que tomemos van a afectar a cuestiones tan importantes como la experiencia  de usuario, la gestión de la propia página, el precio del site, el esfuerzo en mantener la web al día o el posicionamiento en buscadores. Estas decisiones son, sobre todo, de comunicación, pero también técnicas.

1. Antes de ponerse manos a la obra en la construcción de una web multiidioma debemos tener claro qué es lo que nuestra organización quiere y puede comunicar en otro idioma. Esto debe ser el punto de partida si no queremos sumergirnos en un proyecto quizá demasiado ambicioso y quizá demasiado propenso a fracasar en el caso de no recibir los apoyos adecuados (recordemos que, con demasiada frecuencia, una web no falla por su construcción sino por haber subestimado el esfuerzo editorial necesario).

2. Desde mi punto de vista, además, todas las decisiones que se tomen en este asunto deben de estar orientadas a buscar que el usuario en otra lengua tenga siempre  una navegación lógica independiente. Me explico: a veces nos es difícil escapar del propio punto de vista de la organización y no caer en la mera reproducción de nuestras propias estructuras o  entender cuestiones obvias como que el usuario final no navega como nosotros lo hacemos cuando realizamos las comprobaciones por el multiidioma de nuestro propio site (no va navegando en castellano y cuando llega a una noticia le da a la versión en inglés de la página para ver ese contenido en inglés). Por el contrario, la persona entiende que está entrando en un sitio web de otro país y navega en el idioma que entiende y que le resulta más confortable. Entiende que ambas versiones pueden no ofrecer los mismos contenidos, pero que si la entidad le muestra en su idioma solo una parte de los mismos puede significar que estos son los que realmente son relevantes para él. Por ello, deberíamos:

  1. Ofrecerle una versión de nuestra página que realmente resulte de utilidad e interés para él. Esto quiere decir que quizás el usuario no necesite una descripción detallada o exhaustiva de los programas de que disponemos si no va a poder beneficiarse de los mismos. Como al usuario principal del sitio, toda aquella información que no pueda utilizar directamente en uno u otro sentido no es otra cosa que ruido. En este sentido, tratemos de que esos posibles usos residuales que se nos puedan ocurrir no ensucien nuestro sitio (“quizás a alguien le pueda interesar ver que tenemos un programa en León porque está buscando un socio en Castilla y León para desarrollar…“). Igualmente, si bien la información más dinámica de un sitio (como las noticias) puede hacer que éste preste un servicio de mayor utilidad a un usuario, antes de hacer una versión de estas secciones en otro idioma, debemos plantearnos si realmente podemos proporcionar información actual (no una o dos noticias al año) y relevante para este tipo de visitante. Porque si no, estaremos generando una expectativa en él que no seremos capaces de satisfacer y, además, dándole una información alejada de la realidad. Por supuesto, el análisis de la navegación de los usuarios en este idioma será indispensable para comprobar si lo hemos hecho adecuadamente o podemos mejorar
  2. Pensar en su idioma. No sólo debemos procurar que la traducción sea lo más profesional posible, sino que muchas veces en una lengua o zona geográfica existen ciertos convencionalismos en la construcción y navegación web que pueden ayudar a la usabilidad de nuestro sitio. Expresiones, orden de los elementos, frases hechas, formas de agrupar contenidos…
  3. Y que sea una navegación completa. No importa que le ofrezcamos menos información, opciones o contenido. Es algo que el usuario va a entender. Pero sí es importante que la información que le demos pueda usarla (cómodamente) y hasta el final. Que si hay opción de donación se reconozcan datos de personas desde otros países como sus documentos de identificación o bancarios. Que los mensajes de agradecimiento estén en su idioma. Que no sienta que ha llegado a un sitio que no es para él o que se ha equivocado en algo.

Respetar las preferencias de usuario y otras buenas prácticas en sites multiidioma

Además, aparte de que los contenidos concretos que le ofrezcamos o de la estructura con que se los presentemos deben estar pensados para este usuario concreto, en la optimización de la experiencia de usuario en otro idioma hay que tener en cuenta otros aspectos como:

  • Respetar el idioma del usuario. Es decir, aquel que se ha definido en las preferencias de su navegador (en el video de más abajo se ilustra mejor este punto). Además, este idioma se debería recordar para futuras visitas de forma que el usuario no tenga que repetir una y otra vez que prefiere navegar en dicho idioma.
  • No mezclar idiomas. Todo el contenido que aparezca en la página debe verse en el idioma elegido, incluyendo imágenes o elementos de navegación (menús, pies, logos, etc.).
  • Las urls deben ser “amigables” y además estar traducidas al idioma en cuestión.
  • Se debe facilitar la navegación transversal, esto es, si alguien llega a un contenido en un idioma que no es el suyo y existe la opción de ver dicho contenido en su idioma, debe permitirse que navegue hacia su idioma directamente.

Técnicamente, la construcción de un sitio multiidioma tiene también diferentes opciones que, una vez más, afectarán a la experiencia de usuario, pero que también tienen influencia sobre otras cuestiones como la indexación de contenidos o el posicionamiento en buscadores.  Sin querer entrar demasiado en estos aspectos técnicos, Santi ha hecho este pequeño experimento en el sitio web de Oxfam Intermón. En él muestra, de una forma analítica, el comportamiento de multiidioma de su sitio y cómo las opciones de usuario son respetadas.

Concluyendo

  • las decisiones (técnicas, de contenido, de estructura…) acerca de un multiiodioma se deben tomar en base a los objetivos de comunicación y la capacidad de la organización, pero sobre todo en base al bien del usuario.
  • una web multiidioma no debe ser un parche que pongamos sobre nuestra web actual
  • una vez construida la web debemos incorporar las cuestiones de multiidioma a nuestra forma de analizar la web.
  • hay, además, muchos aspectos técnicos (y no me refiero al CMS en le que esté hecho la página) que determinan que un multiidioma esté mejor o peor construido.

El uso de las imágenes en la estrategia de contenidos de las ONG: tres ideas

Autor: Virginia | Fecha: 18 - 11 - 2013 | Categoría: blog , Guía práctica

Hace unos días, Javi y yo comentábamos, con cierta pena, las imágenes que uno de nuestros clientes había incluido en su boletín electrónico.  Las de este boletín eran imágenes:

  • De archivo (todas): no aportaban valor realmente. Especialmente éstas, que no habían sido bien elegidas y ni siquiera transmitían una sensación o una personalidad. Tan solo adornaban.
  • De mala calidad: se pixelaban.
  • No adaptadas al espacio disponible: ¡se deformaban!

El efecto final, a nuestros ojos, era un tanto desolador. Un boletín sin atractivo, descuidado, que no nos invitaba a la lectura. De ahí nuestra pena. Porque posiblemente las personas que lo elaboraron le dedicaron bastante tiempo y esfuerzo a los contenidos, pero no pensaron en las imágenes  como parte del mismo. Sin embargo, hoy en día, es apremiante  encontrar una fórmula que haga posible la sostenibilidad en un mundo en el que se producen y consumen cada vez más contenidos (Si sigues nuestro blog quizás ya te estés dando cuenta de que últimamente estoy un poco obsesionada con el márketing de contenidos. )  Y, sin ninguna duda, en esa fórmula los contenidos audiovisuales juegan un papel cada vez más importante. 

Es muy importante poner cuidado en las imágenes que se utilizan, que no te valga cualquiera. Las imágenes y los videos son de los contenidos más compartidos y comentados y tus imágenes tienen que ser significativas, aportar valor real, y no solo adornar. Para ello, hay varios trucos o técnicas que puedes utilizar, pero en cualquier caso ten cuidado siempre con usar imágenes cogidas al azar de un buscador, de las que desconoces la propiedad: Además de que probablemente no aporten mucho valor a tu mensaje, puede que te den algún problema. Me refiero, sobre todo, a esas imágenes de recurso que te salen en los buscadores cuando pones “amistad”, “ayudar” (esas manitas de colores unidas…). O a esas de archivo que representan personas en entornos fríos y totalmente ficticios.

Algunas técnicas que puedes usar:

  1. Por supuesto, tomar tus propias imágenes. Aprovecha cualquier ocasión para ir generando tu propio banco de imágenes. Con tus eventos, con fotos del equipo, de tu sede, de las actividades que se realizan… Ten en cuenta que la vida y el consumo de información son cada vez más móviles y que no todas las imágenes que utilices en tu estrategia de contenidos deben tener una calidad óptima para impresión. Aprovecha este hecho para que personas de tu equipo, que quizás estén en la “calle” más que tú, tomen imágenes y las compartan (o te las envíen) de los programas de intervención, las actividades con personas usuarias, las reuniones con personalidades… Otras imágenes pueden también ser más figurativas (para ilustrar conceptos abstractos) como materiales educativos, escenas de oficina, aulas, etc.
  2. Otra forma de tener tus propias imágenes es generarlas a partir de programas, diagramas, montajes, etc. Para ello, puedes usar diferentes aplicaciones y sitios web, desde los más profesionales como el photoshop a los más populares como power point o usando programas de captura de pantalla como Skitch o screenshot.  En ellos puedes hacer composiciones como diagramas o simplemente jugar con el texto, haciendo un titular en una tipografía que te parezca atractiva.Una fórmula avanzada de esta forma de generar imágenes, pero muy usada en determinados sectores de actividad, son los programas de grabación de la actividad de pantalla, como Camtasia. Otra opción, muy de moda últimamente, es la de las infografías, para las que también existen programas gratuitos como Picktochart.

Montaje con el texto "la imagen es parte del contenido"

3. Utiliza los bancos de imágenes. Tienen fotos bonitas, de buena calidad y baratas (algunas gratis). Te paso algunos ejemplos:

En esto del uso de las imágenes, como en todo, hay auténticos maestros. Quizás no seamos capaces de llegar al master level (como en el ejemplo que os pasábamos el otro día de Save de Children), pero deberíamos aspirar a unos mínimos e incluir las imágenes dentro de estrategia de producción de contenidos.

 

Cómo hacer que tu campaña sea viral

Autor: Virginia | Fecha: 07 - 11 - 2013 | Categoría: blog , Guía práctica

Hace unos días me topé con este interesante artículo de la Harvard Business Review. Estuve a punto de limitarme a tuitearlo con la advertencia “eng”, pero me pareció que en él se tocaban varios aspectos muy interesantes relacionados con el márketing de contenidos y que, en esta ocasión, se merecían una redifusión más elaborada por nuestra parte. Así que me lo guardé en la saca y lo fui macerando hasta que el resultado fue esta infografía, en la que sólo pretendo resumir los puntos principales del artículo, engancharte y así incitarte a que lo leas en profundidad. Los datos me dirán si con esta forma de presentar el contenido he conseguido mejor mi objetivo :)

Infografía sobre campañas virales

 

Si estás obsesionado con el SEO, deberías obsesionarte con el content marketing. Si no, también

Autor: Virginia | Fecha: 14 - 10 - 2013 | Categoría: blog , Guía práctica

Este último mes he estado haciendo un buen repaso sobre lo que los expertos dicen y recomiendan sobre márketing de contenidos o content marketing.  Mi primera conclusión es que la esencia del content márketing no es sino la vieja máxima de siempre: en Internet el contenido es el rey.  Pero esta frase, por sí sola, no ayuda mucho a diseñar estrategias y lo cierto es que he leído cosas muy interesantes y útiles, que me han hecho pensar, que me han ayudado a entender y, sobre todo, que han puesto en palabras algunas de esas convicciones confusas que a veces una tiene y que no sabe cómo expresar.

Siempre le he dado muchas vueltas a esto de los contenidos. Y no me canso de hacer campaña para intentar que las ONG se tomen más en serio la necesidad de generar contenidos de calidad, pensados y diseñados estratégicamente. A veces, sinceramente, me sorprende mucho ver que, con tal de publicar algo, a algunos responsables de comunicación aún les vale casi cualquier cosa. No digo que todos los contenidos tengan el potencial de ser maravillosos. Pero al menos hay que intentarlo. No vale publicar cualquier cosa. No vale de nada. Es más, puede jugar en tu contra. Me adhiero firmemente al titular del post que tuiteamos hace unos días “Stop creating crap

Hace más de un año publicábamos un post llamado “Deja de obsesionarte con el seo y piensa en la calidad de los contenidos” . Hoy te digo: Incluso si estás obsesionado con el SEO (o precisamente por ello) deberías estar (más) obsesionado con el contenido.composición de palabras relacionadas con el post Ya sabes, el buen contenido se enlaza, se comparte, se comenta, recibe tráfico… Todo eso que los buscadores premian a la hora de posicionarte. Pero, insisto, el SEO no debe ser un fin, sino un medio: para hacerte llegar mejor a tus públicos objetivos (tweet this)

  1. ¿Sobre qué escribir? Uno de los conceptos más interesantes aplicado a la creación de contenidos con los que me he topado estos días es el de cornerstone (piedra angular). La recomendación es la siguiente: tu producción de contenidos debería estar, principalmente, basada en las piedras angulares de tu causa social o las actividades que desarrolla tu ONG. Piensa en tus diferentes públicos objetivos y en qué información buscan en Internet. Después, escribe sobre ello. En diferentes formatos, con diferente frecuencia. Pero que estos cornerstone formen parte de tu presencia digital. Por ejemplo, imagina que eres una ONG que se dedica a la intervención socio sanitaria de jóvenes con adicciones. ¿Qué información crees que ellos o sus familias pueden necesitar? Esta misma ONG tendrá otros públicos, por ejemplo, profesionales sanitarios. ¿Qué información crees que necesitan estas personas? Si formulas esta misma pregunta para tus diferentes públicos objetivos podrás dibujar un panorama de tu comunicación digital y producción de contenidos en el que, por ejemplo, dedicarás tu web a responder a las primeras preguntas que se hace una persona  (o sus familiares) con adicciones y a decirle qué puedes hacer por ella; crearás un blog en el que publicarás artículos para profesionales sobre tratamientos, síntomas, etc. Utilizarás twitter para informar a otras entidades similares de las actividades y noticias del sector. etc.
  2. Tienes muchas cosas interesantes que contar, pero ¿de qué estás hablando? ¿Qué valor aporta leer lo que escribes? Poca gente conoce tu tema como tú. Tienes cosas que decir que son de utilidad para los demás. Si esto no es cierto o no estás convencido de ello, tu entidad no es productora de contenidos, sino solo consumidora (no hay ningún trauma en ello). Pero permíteme que dude de que no tienes nada que aportar. La semana pasada tomaba un café con la directora de una fundación. Me decía que quería hacer una sección en su web que se llamara “está pasando”. Me contaba que muchas veces se ve en reuniones en las que tiene acceso a información de máximo interés para mucha gente sobre cosas que se están configurando o negociando. Y que eso no se lo están contando a nadie actualmente. Si entras ahora a ver su web, no te puedes hacer una idea de la cantidad de conocimiento que gestionan.
  3. Todo es contenido. Las imágenes también. Los videos también. Evita cuanto puedas las imágenes de archivo de manos superpuestas o palmas de colores que no dicen nada. Trabájate la imagen igual que trabajas el texto. Incluso, si puedes, haz que la imagen sea el contenido. Como este ejemplo de infografía de Save the Children.
  4. No hay excusa. Si solo tienes tiempo para un (buen) post al mes, pues ese debe ser tu ritmo de publicación. Ya no hay debate entre calidad o cantidad. Es mucho mejor un buen contenido al mes que mucha basura a la semana. Y si aún así necesitas/quieres/te conviene mantener una presencia más frecuente, práctica el content curation con los contenidos (buenos) de otros y haz de fuente de información.
  5. Escribe para internet: lo enlazable se enlaza, los titulares son impactantes, las palabras clave están presentes en el contenido, las imágenes se titulan  y enlazan, se menciona a las fuentes, se usan los hashtags, se… Pues eso.

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Cómo aplicar la ley de cookies en mi web

Autor: Santi | Fecha: 30 - 09 - 2013 | Categoría: blog , Guía práctica , Miscelánea

¿Qué debo saber sobre la ley de cookies?

Supongo que has oído hablar de la nueva ley de cookies (que obliga a realizar cambios en las webs para evitar que se fijen cookies de analítica en los navegadores de los usuarios sin que éstos hayan dado su consentimiento) y de la polémica que la está rodeando.

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¿Entiendes bien lo que esto significa? Las cookies analíticas son aquellas que analizan el comportamiento del navegante (las más populares son las de Google Analitycs).  El resto de cookies son las de servicio, esto es, aquellas necesarias para que un servicio online funcione correctamente (carrito de la compra, recordar preferencias de usuarios, pagos, autenticación,…). Para estas cookies no es necesario el consentimiento del usuario,  sino que es suficiente con informar sobre las mismas.

Evidentemente,  no cumplir con esta ley tiene consecuencias: evidentemente, sanciones. Sin embargo, cumplirlas también las tiene:

  • incurrir en costes para realizar los cambios tecnologícos

  • pérdida de información: el número de visitantes que registra Google Analytics caerá en picado

  • pérdida de competitividad: algunos usuarios pueden huir de las webs que incluyan alertas de este tipo (correrán hacia aquellas que por ser de otros países no deban cumplir con esta ley), sentirse molestos por mensajes intrusivos …

Como digo,  la ley obligaba a pedir el consentimiento del usuario antes de fijar cookies analíticas y precisamente en el cómo se puede obtener dicho consentimiento es donde ha surgido la polémica y la rectificación posterior de los legisladores: inicialmente, la ley obligaba a incluir un botón para que el usuario diese su consentimiento expreso (“acepto…”). Posiblemente este ha sido el principal motivo por el que muy pocas webs hasta el momento se hayan adaptado a la nueva ley.

Pues bien, el pasado viernes, posiblemente ante las numerosas quejas y críticas recibidas a una ley que no acaba de entender las necesidades de los gestores de páginas, el gobierno relajaba las exigencias para el consentimiento: Ya no es necesario incluir el botón de aceptación expresa y si el usuario continúa la navegación se entiende que consiente que se le fijen cookies analíticas en su navegador.

¿Qué hacer, por tanto, para cumplir la ley de cookies?

  1. Informar. En las condiciones legales de uso de la web se debe informar sobre las cookies, propias o de terceros, que se van a fijar a los visitantes, sean éstas de tipo analítico o de servicio. También se ha de explicar cómo se pueden eliminar las cookies desde el navegador.
  2. Mostrar un faldón informativo donde se pida el consentimiento y no fijar cookies analíticas hasta que se obtenga el consentimiento del usuario. El faldón debe incluir un enlace a las condiciones legales.
  3. Fijar las cookies analíticas únicamente cuando el usuario haya dado su consentimiento en uno de los siguientes casos:
    1. Que el usuario haya hecho click en el botón de “acepto”
    2. Que el usuario continúe la navegación por el portal (obviamente, navegar hacia las condiciones legales no debe considerarse como un consentimiento)
    3. Que hayan pasado cierto tiempo con el faldón informativo en pantalla por lo que se puede entender que el usuario lo ha leído (1 minuto por ejemplo). Sobre esta aceptación por inactividad habla Pablo Burguero en su blog (pregunta 8 de http://www.pabloburgueno.com/2013/08/sancion-por-incumplir-la-ley-de-cookies/)

Desde mi punto de vista, para aquellos usuarios que no den su consentimiento la mejor opción es permitir una navegación sin analítica. Ahora bien, esto puede suponer un problema por la complicación tecnológica que ello supondría. La otra opción, que es más radical, sería que dichos usuarios abandonasen nuestro portal (una especie de “derecho de admisión”).

PD. ¿Cómo comprobar si una web fija cookies?

Si revisamos cómo se fijan las cookies en las webs que ya se han adaptado a la ley incluyendo un faldón veremos que prácticamente todas ellas la incumplen ya que suelen fijar las cookies sin esperar a ningún consentimiento del usuario. Una forma rápida de comprobar esto es:

  1. Abrimos Firefox
  2. Vamos a Preferencias > Privacidad > Eliminar cookies de forma individual y se nos abre una ventana con todas las cookies
  3. Damos al botón “Eliminar todas las cookies” (si nos hemos autenticado en alguna web nos volverán a pedir el password luego)
  4. Abrimos la página que queremos chequear (por ejemplo http://www.tecnologiapyme.com)
  5. Observamos qué cookies se han fijado. En las condiciones legales debería explicarse el uso de cada una de ellas para saber si se trata de cookies analíticas o de servicio. Si no disponemos de dicha explicación podemos observar las cookies de Google Analitycs (__utma, __utmb, __utmc, __utmz). En el ejemplo podemos ver que se han fijado las cookies analíticas sin esperar ningún consentimiento.

ejemplo-cookies-1

Resumiendo, para cumplir con la ley de cookies, debemos:

  • Informar sobre el uso de las cookies
  • Pedir el consentimiento antes de fijar cookies analíticas