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Qué puede hacer tu ONG para posicionar mejor en Google (I)

Autor: Lorena | Fecha: 01 - 07 - 2014 | Categoría: blog , Guía práctica

Antes de nada: ¿qué es, para qué sirve y en qué nos puede beneficiar trabajar el SEO de nuestra web? SEO son las siglas de Search Engine Optimization o, lo que es lo mismo, la lucha por alcanzar las primera posiciones en buscadores, fundamentalmente Google.

Cuanto más y mejor optimizada en este sentido estén cada una de las páginas que componen nuestro site, más visitas obtendremos a ellas, más personas acudirán y verán nuestros contenidos y más probabilidades tendremos de que nuestro mensaje cale en nuestros visitantes para que, posteriormente, colaboren con las causas que apoyamos.

Al principio de los tiempos, el SEO era propiedad de unos cuantos gurús que aplicaban una serie de complejos y oscuros métodos (black hat SEO) para que Google les colocara entre sus primeros resultados de búsqueda. Estas técnicas ya no sólo no funcionan sino que incluso están penalizadas.

La tendencia ahora es clara: Google posicionará mejor tu web en función de que ésta sea realmente la mejor opción para el usuario que realiza una consulta en su buscador. Es una obviedad que no está de más tener en cuenta: Google se debe a su público y sus criterios van a girar siempre en torno a esta máxima de ofrecerle siempre los resultados más ajustados a su búsqueda.

Cloud 2 (1)

Son múltiples los condicionantes que determinan esta suerte, ya que el trabajo de SEO abarca varios parámetros y estrategias. En este primer post de la serie que comenzamos hoy sobre posicionamiento web nos vamos a centrar fundamentalmente en las etiquetas keyword, meta-description y title. Tres etiquetas que implementaremos siempre en una doble vía: on-page (esto es, de manera visible para el usuario en la página) y off-page (dentro del código de la página, concretamente dentro de la sección ‘head’, y visible para los robots de Google pero no para el usuario general) para “dar pistas” tanto a posibles usuarios como a las arañas de rastreo de Google del interesante contenido que ofrecemos.

Sin duda, lo más farragoso para los profanos es la aplicación off-page de estas etiquetas, ya que todo lo que tenga que ver con el código asusta a primer golpe de vista. Por ello, si no estás familiarizado con él lo más normal es pedir a tu equipo digital que implemente estas tres etiquetas que pasamos a explicarte:

  1. Keywords.

    Lo recomendable es definir alrededor de unas 5 palabras clave generales, además de otras 4 ó 5 para cada página específica. En el código, éste ha de insertarse dentro de la cabecera de la página (esto es, en la sección ‘head’) y la estructura ha de ser la siguiente:<meta name=”keywords” content=”palabra clave 1, palabra clave 2, palabra clave 3″ />Se supone que las keywords que eliges son las palabras más representativas de la página que definen, por lo que lo lógico y lo recomendable es aparezcan en el texto explicativo.

    Quienes-Somos-IO-2

    Éstas son las palabras clave (separadas por comas) elegidas por Intermón Oxfam para su página ‘Quiénes Somos’.

    Esta es la página 'Quiénes somos' de la web de Intermón Oxfam (www.oxfamintermon.org) donde hemos señalado con un círculo rojo las keywords que hemos visto en el código han sido elegidas para esta página.

    Esta es la página ‘Quiénes somos’ de la web de Intermón Oxfam (www.oxfamintermon.org) donde hemos señalado con un círculo rojo las keywords que hemos visto en el código han sido elegidas para esta página. Prácticamente todas ellas son empleadas en el texto visible de la página.

    Si analizamos sin embargo, la página ‘Así somos en España’ (dentro de la sección ‘Quiénes Somos’) de la web de Amnistía Internacional: https://www.es.amnesty.org/quienes-somos/asi-somos-en-espana/ podemos observar que, de las palabras clave fijadas en el código, apenas se emplean 2 ó 3 on-page.
    Amnistia-keywords

    Amnistia-asi-somos

    Hay keywords que sí se fijan en la parte off-page (código) pero no se emplean en la parte on-page del texto. Y otras apenas se utilizan en una ocasión.T

  2. Title.

    Otra de las etiquetas imprescindibles a insertar en la web es el Title, el cual se corresponde con el título de la página que aparece en la parte superior de la entrada en los resultados de Google. Es la primera impresión que se lleva un potencial visitante de tu web, por tanto tiene el poder de actuar como un reclamo. En ella, el texto ha de ajustarse a un máximo de 70 caracteres, en los que intentaremos condensar la frase que resume el contenido de esa página concreta. De entre todas las keywords asignadas a esta página eligiremos una (que será la más representativa) para colocarla lo más al comienzo posible de esta frase que conforma el title.HRW-TITLE

  3. Meta-description.

    Se trata de una breve descripción del contenido de cada página que compone tu sitio, de modo que el usuario pueda saber con un solo golpe de vista al realizar su búsqueda si la página sobre la que finalmente se decida a hacer click o no va a responder a sus expectativas. El número de caracteres máximo no debe superar los 156 ya que de hacerlo el párrafo aparecerá incompleto en la lista de resultados, lo cual será penalizado por Google.

    Es el caso de la meta-description de esta página de la web de Ford Foundation, que está compuesta por palabras sueltas, en lugar de por una frase con sentido completo.

    Es el caso de la meta-description de esta página de la web de Ford Foundation, que está compuesta por palabras sueltas, en lugar de por una frase con sentido completo.

    De igual manera que sucedía con la etiqueta Title, en la Meta-description se recomienda también colocar la/las palabras clave definidas para cada página en concreto al comienzo del texto, mientras que el nombre de nuestra organización lo situaremos al final.

    Esta etiqueta debe ser única (contenido original no duplicado) para cada una de las páginas que conforman el site. Y, en caso de que nuestra web sea multiidioma, esta etiqueta Meta-description (aunque igual ocurre con las anteriores que hemos mencionado anteriormente: Title y las keywords) habrán de ser también únicas y optimizadas para cada página en concreto.

    Este caso de la web de Ecologistas en Acción es paradigmático de la buena inserción de una etiqueta Meta-descripton.

    Este caso de la web de Ecologistas en Acción es paradigmático de la buena inserción de una etiqueta Meta-descripton.

    Por último, decir que no recomendamos abusar de las mayúsculas, utilizándolas únicamente en los casos en que esté justificado (siglas, comienzo de frase, etc.).

    Si la web de tu organización está creada con WordPress las cosas se simplifican significativamente, sobre todo si instalas un plugin como All in One SEO Pack o WordPress SEO by YOAST, cualquiera de los cuales te irá conduciendo por el buen camino SEO paso a paso. Así, por cada entrada que publiques, el plugin te pedirá kewwords, Title y Meta-description, guiándote además por otras recomendaciones (URL ajustada, contenido, etc.).

    Este plugin te ofrece campos a cumplimentar para las etiquetas Keywords, Title y Meta-description guíandote si lo haces bien o mal en cada caso.

    Este plugin te ofrece campos a cumplimentar para las etiquetas Keywords, Title y Meta-description guíandote si lo haces bien o mal en cada caso.

    También realiza un análisis de todos los condicionantes que influyen en el correcto funcionamiento del SEO, con un sistema de colores que de manera sencilla y muy visual ofrece el estatus quo de cada una de tus páginas o entradas en cuanto al posicionamiento web y recomendaciones concretas para optimizarlo.

    Con un sencillo código de colores desde el rojo al verde según el grado de optimización, el plugin te asesora sobre cuál es la mejor manera de ajustar tu entrada para conseguir un adecuado posicionamiento web.

    Con un sencillo código de colores desde el rojo al verde según el grado de optimización, el plugin te asesora sobre cuál es la mejor manera de ajustar tu entrada para conseguir un adecuado posicionamiento web.

    Esperamos haber arrojado algo de luz a este tema del SEO que para profanos se antoja tan importante como farragoso a veces y que con unas sencillas pautas aplicadas de manera metódica y sistemática puede dar muy buenos resultados.

Y al llegar a la meta, pónselo fácil: el formulario de donación

Autor: Santi | Fecha: 16 - 06 - 2014 | Categoría: Aspectos técnicos y tecnológicos , blog

Desde un punto de vista de la tecnología, un formulario no deja de ser una página HTML que forma parte de la web. Pero por su importancia y complejidad es mucho más que eso. Es la puerta de entrada a los socios y a las donaciones. Y para tan importante misión, lo deseable sería que fuese una puerta por la que los potenciales socios pudiesen transitar fácilmente. En muchas ocasiones, no será tanto una cuestión de que los anhelados socios puedan atravesar fácilmente la puerta de las donación o la “membresía”, sino más bien que no les demos con la puerta en las narices a aquellos que deberían ser agasajados.

En este post vamos a reflexionar sobre ciertas cuestiones relacionadas con los formularios de donaciones.

Distracciones, ninguna

El principal objetivo de un formulario de donaciones es la donación, valga la redundancia. Esto es, la conversión. Es por ello por lo que se deben eliminar todas las distracciones que puedan considerarse irrelevantes para la conversión.

¿Es necesario que la página donde está el formulario contenga también la caja de búsqueda o el menú de navegación de la web? ¿Vamos a molestar al que está a punto de convertirse en socio preguntándole si quiere suscribirse a nuestro boletín?

Ejemplo de formulario sin distracciones.

Ejemplo de formulario sin distracciones.

No se trata pues de presentar un formulario y eliminar el resto de elementos, sino de sopesar muy bien cuáles de estos contenidos son relevantes y adaptarlos a la situación. La cuestión a la que se debe contestar al plantear qué elementos deben acompañar el formulario de donaciones es: ¿qué inquietudes tiene una persona que está a punto de hacer una donación, qué información le ayudaría a dar el paso y cómo debería presentarse dicha información?

Complicaciones, ninguna

La vida ya es suficientemente complicada por sí misma, no es necesario que se la compliquemos más a los que, por otra parte, deberíamos tender la mano. Lamentablemente, en los formularios de donaciones es habitual que se le complique la vida al donante innecesariamente y que gran parte de éstos abandonen. ¿Cuál es la tasa de abandono en tu formulario de donaciones? Es fundamental conocer ese dato para que seas consciente de lo que se está escapando por complicarle la vida al donante.

La gente no quiere perder el tiempo con formularios largos o en tener que seguir demasiados pasos para realizar su donación.

Ejemplo de formulario conciso.

Ejemplo de formulario conciso.

Se debe evitar que el formulario contenga información irrelevante o preguntas difíciles de entender que puedan espantar al futuro donante.

El potencial donante de Amnistía Internacional llega a este formulario porque sabe lo que es la entidad, es innecesario incluir un párrafo al inicio del formulario con tanto contenido. También es innecesario preguntar por la forma de pago, si se ofrece una única opción.

El potencial donante de Amnistía Internacional llega a este formulario porque sabe lo que es la entidad, es innecesario incluir un párrafo al inicio del formulario con tanto contenido. También es innecesario preguntar por la forma de pago, si se ofrece una única opción.

La usabilidad es fundamental para no crear complicaciones innecesarias al donante. Por norma general, es más usable que las etiquetas estén situadas sobre las cajas de forma que el desplazamiento de la vista sea de arriba hacia abajo sin tener que hacer zigzag. Además, en la medida de lo posible es deseable que exista una sola columna de campos y que al final de la trayectoria de la vista se encuentre claramente identificado el botón de enviar. Es un error incluir elementos del formulario debajo del botón de enviar ya que el recorrido del usuario termina en este punto.

Ejemplo de formulario con etiquetas sobre las cajas.

Ejemplo de formulario con etiquetas sobre las cajas.

Ejemplo de formulario con un campo después del botón de enviar que obliga al usuario a hacer un recorrido de ida y vuelta.

Ejemplo de formulario con un campo después del botón de enviar que obliga al usuario a hacer un recorrido de ida y vuelta.

De la misma forma que no debe incluir el formulario distracción alguna, tampoco debe incluir botones de cancelar, volver o borrar que no aportan nada en el proceso de conversión y lo único que pueden provocar es que el potencial cliente se confunda, haga click, pierda la información completada y abandone el formulario cabreado por haber perdido el tiempo.

Ejemplo de formulario con un botón de volver innecesario, que tiene la misma apariencia que el de enviar y además ocupa el lugar natural para este ya que se encuentra en la trayectoria de la vista (etiquetas y hacia abajo). Además contiene una línea horizontal que divide en dos el formulario innecesariamente.

Ejemplo de formulario con un botón de volver innecesario, que tiene la misma apariencia que el de enviar y además ocupa el lugar natural para este ya que se encuentra en la trayectoria de la vista (etiquetas y hacia abajo). Además contiene una línea horizontal que divide en dos el formulario innecesariamente.

Cualquiera que se haya tomado la molestia y el tiempo de intentar completar nuestro formulario se enfadará mucho si pierde la información proporcionada. Te invito a que hagas la siguiente prueba: completa tu formulario y antes de dar al botón de enviar dale al botón back de tu navegador. ¿Se alerta de la pérdida de información permitiendo cancelar la acción o, directamente se pierde la información proporcionada y se cabrea al usuario?

Dos pruebas que podemos hacer en un formulario para comprobar si éste es ‘usable’ son:

  1. ¿La tecla tabulador pasa de un campo a otro siguiendo el orden lógico y sin saltar ningún campo?
  2. ¿Haciendo click en las etiquetas el foco se sitúa en el correspondiente campo para completarlo? Es muy habitual que los formularios no permitan hacer click en las etiquetas para campos de tipo radio o check (selectores de una única opción o de múltiples). Desde un punto de vista de usabilidad no sería demasiado grave el que no fuese así pues los usuarios solemos hacer click directamente en el campo para empezar a teclear, pero, si este error se produce nuestro formulario tiene problemas de accesibilidad y podría funcionar mal en dispositivos móviles. La accesibilidad es un estándar de construcción de webs para facilitar el acceso a la información a todas las personas con discapacidad.
Formulario donde el orden de tabulación es correcta pero no funciona el click en las etiquetas. Además contiene demasiadas distracciones (cabecera y call2action “haz una donación” innecesario en la propia página de conversión) que hacen que el formulario aparezca demasiado abajo.

Formulario donde el orden de tabulación es correcta pero no funciona el click en las etiquetas. Además contiene demasiadas distracciones (cabecera y call2action “haz una donación” innecesario en la propia página de conversión) que hacen que el formulario aparezca demasiado abajo.

La validación de errores debe ser robusta para evitar que los datos introducidos sean erróneos pero suelen complicar demasiado la vida a los usuarios. Dos pautas a tener en cuenta a la hora de gestionar los errores de un formulario:

  1. Todos los errores se deben mostrar simultáneamente, no de uno en uno (lo ideal es hacerlo según se van completando pero por su complejidad no suele hacerse hasta que el usuario hace click en el botón de enviar).
  2. Los errores se deben mostrar en el mismo formulario identificando de forma clara cuáles son los campos erróneos y proporcionando ayuda para solventar el error.
Ejemplo de formulario que presenta los errores según se producen identificando de forma clara el error.

Ejemplo de formulario que presenta los errores según se producen identificando de forma clara el error.

Los formularios son la puerta de entrada a información personal de los donantes y por ello debe considerar toda la seguridad posible. Un formulario que no esté bajo SSL no es aceptable y provocará la desconfianza del potencial donante y eventualmente el abandono. Las páginas que están bajo SSL muestran un candadito en su barra de direcciones que comienza por https (Secure HTTP).

Hemos visto muchas cuestiones en este post sobre cómo deben ser los formularios de donaciones. Todas ellas encaminadas a facilitar la conversión del potencial donante que ha llegado a nuestra puerta de entrada. La recomendación final que haríamos desde aquí es “no le distraigas ni le compliques la vida”.

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Por qué no retuitear las menciones

Autor: Virginia | Fecha: 06 - 06 - 2014 | Categoría: blog , Guía práctica

Hace ya casi tres meses, coincidí con Marta Isabel (@migasocial) en un curso que impartía junto a @Cipocompany. En un determinado momento del transcurso de la formación, surgió entre Marta Isabel y yo un debate muy interesante en torno a Twitter, las normas de cortesía, el miedo a saturar, la personalidad digital… Lo que yo decía era algo como que debes intentar que cada tuit cuente y huir todo lo posible de las publicaciones de escaso valor para la audiencia global de tu cuenta. Puse ejemplos como los agradecimientos infinitos y circulares, las bienvenidas públicas… o los RT a las menciones. “No estoy de acuerdo”, me dijo Marta Isabel. Me dio mil y un argumentos para su desacuerdo. Todos ellos acertados y válidos. Tiene razón y… sin embargo: no me convence.

Terminábamos el curso ya anochecido. Y me fui a casa sin poder parar de darle vueltas a la cabeza. Me di cuenta hablando con Marta Isabel de que en SocialCo tenemos una posición bastante definida al respecto y de que no tenía “ordenados” los argumentos para defenderla. Fue entonces cuando cogí el móvil y, a través de Twitter, le propuse a @migasocial que hiciéramos un post en dos partes para defender las razones de hacer o no RT a las menciones. En este post están los posicionamientos y argumentos de Marta Isabel. En el presente, los míos.

1. Twitter ya no es lo que era

Haciendo un ejercicio introspectivo de análisis y memoria, no consigo recordar lecturas o datos clave concretos que me hayan ayudado a formar una opinión. Quizás soy fruto de la opinión de otros, de las opiniones que otros han ido vertiendo en mi y la evolución de las mismas. Desde que la corriente mayoritaria era que había que “follow back” a todo el mundo, hasta las de ahora. Y es que Twitter ha evolucionado, lo usa más gente, lo usa más y lo usa… diferente. Lo que valía para el año 2010 en 2014 ya no tiene sentido y las personas usamos Twitter de una forma mucho más directa y personal, adaptada a nuestra propia forma de comunicar. El follow (o not follow) back es solo un ejemplo. El otro día, un amigo me comentaba que cuando alguien le sigue en Twitter va a ver su cuenta. Si tiene igual número (o muy similar) de “seguidores” y “seguidos”, por defecto mi amigo no le da al follow back a esta persona. Porque entiende que se trata de alguien que le ha dado a “seguir” solo para buscar crecer y nuevos fan, y está más obsesionado con el número que con el contenido.

2. Un RT apenas conversa

De lo que no tengo ninguna duda es de que la persona que más ha influido en mi opinión sobre lo que es o no ruido en Twitter ha sido @lydiamolina, que me marcó para toda la vida con su frase:  “Pedir un retuit está muy feo, hombre”. Durante su etapa en SocialCo, y ahora también (Lydia, que te sigo queriendo), Lydia me enseña muchas cosas sobre el sentido común aplicado a la comunicación institucional. Por ejemplo, que has de ser coherente en tu actuación a lo largo del tiempo, y que si solo “hablas” con la gente cuando le quieres pedir algo (un RT, el uso de un hashtag…) sigues estando en un modelo 1.0 de la comunicación. ¿Perogrullo? Seguro,  pero no deja de ser una práctica muy común (que incluso funciona relativamente bien dependiendo del tema para conseguir difusión). Siguiendo este razonamiento, ¿cuándo haces una mención, estás buscando un RT? (…)

Ruido en redes sociales

El ruido en redes sociales

3. RT por defecto devalúa tu timeline

Para mi, el hecho de hacer RT o no cuando alguien te menciona entra en el mismo saco que todo lo demás. Marta Isabel nos recuerda que el timeline de Twitter es muy efímero (se calcula que tan solo el 1% de tus followers estará conectada como media en el momento que tuitees) y que al hacer RT estás ofreciendo un reconocimiento público ante todos tus seguidores de lo que alguien ha dicho de ti, dándole un “gracias” más alto y ofreciendo a esta persona la posibilidad de que otros le conozcan.  Algo así como que “por lo que cuesta, es un gesto muy generoso”. Bufff. Si es que estoy de acuerdo, pero no me parece razón suficiente para hacer RT POR DEFECTO. Al contrario, me parece que este razonamiento:

  • presupone que uno de los motivos de la mención (aunque no el principal) es conseguir un mayor prestigio.
  • igual que presupone que el hecho de que yo retuitee algo le da a la otra persona más prestigio.
  • no tiene en cuenta que puedo estar perdiendo la oportunidad de conectar con ese 1% de mis seguidores que están conectados dándoles un mensaje que no les aporta demasiado. Es decir, metiendo ruido en su timeline.
  • … y me parece que no es la reacción más adecuada en la mayoría de los casos. Quiero decir, que cada mención requiere un pequeño esfuerzo de pensar quién soy yo, quién me hace la mención, qué pretende y qué forma de interacción aporta más.
  • Por último, es mi responsabilidad como comunicadora hacer una selección de lo que sale por mi timeline.

Quizás, como decía Marta Isabel, le demos demasiadas vueltas a algo que debe ser más intuitivo. Pero precisamente por eso quiero pensar que la única norma de etiqueta que siempre va a funcionar siempre es escucha. Y en función de lo que oigas, usa el sentido común.

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A quién seguir en Twitter

La netiqueta en Twitter y razones para hacer RT (¡o no!)

Autor: SocialCo | Fecha: 05 - 05 - 2014 | Categoría: Aspectos técnicos y tecnológicos , Guía práctica

Un post de Marta Isabel González Álvarez[1] (@migasocial) para @SocialCo_es

Al hablar de redes sociales y llegar a la red del pajarito, no pocas veces me han preguntado lo siguiente: “ay, tengo una duda sobre Twitter…me han mencionado, ¿qué hago, le contesto, le hago un Retweet (RT), le marco con la estrellita de Favourite (F), lo ignoro?” En este post doy respuesta a esta ‘duda existencial tuitera’ y explico porqué yo opino, que ante la duda, lo mejor es hacer RT.

Retweet o no retweet

Twitter acaba de cumplir 8 años (5 en castellano) y su uso se va consolidando como una de las redes sociales más interesantes para intercambiar información, comunicar situaciones, interactuar con programas y espacios de Radio y TV, pero sobre todo para entrar en contacto (a través de muy poquito texto, los famosos 140 caracteres) con cualquier persona, sea famoso, célebre, interesante o no (no tiene ningún tipo de filtro) y siempre que esa persona, claro esté, forme parte de Twitter.

Pero ¿cuáles son las normas de comportamiento o netiqueta en la red de microblogging más famosa? Pues si, el pajarito también las tiene. Aunque no hay una norma escrita para usar Twiter lo más habitual cuando lees un Tweet (Interesante para todo el post tener como referencia el GLOSARIO ELEMENTAL TWITTER) es que tengas 5 opciones posibles de actuar:

  • Leerlo sin más y hacer click en su enlace (si lo incluye). Y por qué no, a veces “cotillear” un poco al autor visitando su perfil y leyendo su Bio.
  • Contestar o haciendo Reply a ese Tweet porque quieres aportar, aclarar o rectificar algo, expresar apoyo o desacuerdo y en definitiva, dialogar.
  •  Rehacer ese Tweet porque tú contarías eso en primera persona y de otra manera (conocido como MT, Modified Tweet, aunque no todo el mundo señala sus tweets rehechos como MT). Sin duda en este caso, lo educado es dejar “citado” el nombre del usuario a quien le has “modificado” el mensaje y poner eso de “vía @alguien”
  • Hacer RT o Retweet (QUÉ SIGNIFICA RT), es decir, publicar en tu Timeline (más o menos fugaz) para que todos tus seguidores o Followers lo vean, lo cual suele implicar que algo de lo que hay en ese mensaje (nunca es muy seguro el qué) te gusta, o estás de acuerdo con ello o te parece interesante. Muchos piensan que eso significa mucho y aclaran en su Bio o descripción de perfil que “el hecho de que haga RT no significa que suscriba esos mensajes” o algo así.
  • Darle a la “estrellita” de Favourite, es decir, marcar el mensaje o tweet como Favorito (F), algo que también se detecta en los Timeline y que indica, a priori, que ese mensaje te parece especial y te gusta.

Pero, pese a estas explicaciones breves y concisas que todos tenemos bastante claras nada más empezar a usar Twitter, no en pocas ocasiones he presenciado un curioso debate que se plantea entre usuarios de Twitter (entre los que, obviamente, me incluyo) sobre ¿cuándo es adecuado protocolariamente hablando, marcar un tweet como F (Favourite) y cuando hacer RT (Retweet)?

La situación que causa más dudas en Twitter es la siguiente: alguien me menciona de manera positiva en un Tweet (y yo lo veo en mi ventanita de “notificaciones”) ¿no sería más modesto y educado marcar ese tweet sólo como F o contestarle diciendo “gracias” que hacer un RT? Es decir…la duda que se plantea es “¿si hago un RT a un Tweet que me menciona positivamente no estaré siendo un poquito vanidoso por compartir ese mensaje en mi Timeline y con todos mis seguidores o Followers?”.

Mi respuesta en estos debates es clara y vehemente: no. No es falta de modestia hacer un RT y es más, si en ese momento no vas a contestar (que sería lo más adecuado, considerado y educado) ¿qué menos que hacer un RT a quien te menciona? Y es que mi planteamiento se pone precisamente, en el otro lugar, en el de la persona que me ha mencionado. Y esa persona si ve un RT mío se va a sentir muy bien: escuchada, correspondida, valorada…y sabrá que con mi RT, todos mis seguidores le pueden llegar a conocer. Algo así como si le hubiera hecho o dicho algo así como un guiño alegre, un fuerte abrazo, una palmada o apretón de manos de reconocimiento, una manifestación de escucha atenta como un “te he visto y te escucho”, un “me gustas y quiero que mis contactos te conozcan”, un “qué bueno es eso que dices”…

Y es que no puedo olvidar, con qué emoción señalaban en 2011 Isabel Corell (Quantica Communication), de aquellas en Friendlybrand  en una de las primeras formaciones sobre  “Redes sociales aplicadas a ONG” en la Federación de ONG de desarrollo de la Comunidad de Madrid (FONGDCAM), la alegría con la que un usuario recibía los RT. “No olvidaré el día- decían en el curso por aquél entonces- el día que Amnistía Internacional me hizo un RT a un mensaje en el que les mencionaba”.

Si por el contrario, me limito a marcar su tweet como Favourite, aunque mis seguidores lo vean, no se ve tan claro. Es como si dijéramos “me caes bien tú pero no lo que dices” o bien “me gusta lo que dices, pero tú no” o como si diéramos una palmadita pero con un poco de vergüenza, o condescendencia…o como decir “te oigo, pero no te he escuchado”. Es como un “me gusta lo que ha dicho, pero lo quiero mantener en secreto”. Y claro…para eso ya tenemos los MD o Mensajes Directos de cuando nos seguimos mutuamente, para mantener las cosas en secreto. Si yo te digo un piropo o valoro tus contenidos o me apetece halagarte o simplemente te he mencionado cuando bien podría no hacerlo, ¡qué menos que me hagas un RT!

Mi teoría es que, Twitter es como el viento, como una ráfaga fresca…tan etéreo como las noticias de la Radio. Aunque queda todo escrito y localizable (también ahora en la radio guardan los podcast y lo posicionan en internet para que sea localizable), lo cierto es que, un Tweet dura un segundo. Un segundo en el que ni si quiera puedes estar mirando. Un instante en el que puede ser que abras tu Twiter y muevas tu dedo hacia abajo con gran rapidez, como solemos hacer al chequear los cientos de mensajes que solemos tener en nuestro Timeline. Claro está, que eso ocurre, mucho más, cuando sigues a al menos 100 perfiles que twittean bastante. ¿De veras crees que alguien va a ver ese tweet entre sus cientos de tweets y pensar, “uff, qué vanidoso es éste que está haciendo RT a un tweet que dice algo de él”?. ¿En serio crees que tenemos tanto tiempo en esta frenética era de las redes sociales, los smartphones y demás como para dejar espacio a ese tipo de valoraciones?

No. En la red del “pajarito azul” todo es mucho más ágil, ligero, sin tanta carga y crítica…creo que por eso me gusta tanto Twitter. Quizá ese tipo de planteamientos serían válidos en Facebook o quizá en otras redes, donde todo sucede más lento, con más detalle, con algo más de reflexión y debate entre posts….Pero Twitter no deja tanto tiempo. Lo que sucede en un momento, puede dejar de suceder para siempre un minuto después. Y desde luego nadie llega a esos juicios sobre lo que otros hacen o dejan de hacer.

Quizá la situación es diferente cuando la cuenta de Twitter no es personal, sino institucional. En esos casos dependerá de la estrategia de la institución en cuestión (sea  empresa u organización sea o no gubernamental) que puede tener como objetivo ganar seguidores, que en algún momento se convertirán en clientes o socios o donantes…O porque la institución representada en esa cuenta tiene como objetivo atender peticiones, o dar solución a peticiones o quejas concretas, como servicios de atención al cliente o al público. Pero cuando tu cuenta de Twitter es personal, las reacciones son mucho más instintivas, pasionales, naturales…más humanas.

No sé si cuando se ideó Twitter pensaron en las posibles opciones que iban a añadir. Y obviamente tampoco en esta red añadieron un “dislike” o valoración negativa, que, francamente, espero ver algún día en las Redes Sociales para ver cómo reaccionamos y si dejarnos de ser tan políticamente correctos en lo social y logramos una comunicación más sincera, real y asertiva. Porque tanto libro sobre la importancia de saber decir “no” y cómo llegar a expresar correctamente las emociones y lograr ser sanamente asertivo, pero en lo social estamos en la era de piedra en este tipo de cuestiones. Pero mientras no haya ese “dislike” o “no me gusta” o “rechazado” por favor, seamos generosos y no midamos tanto los RT que hacemos. Nuestros seguidores y posibles seguidores, sin duda, lo agradecerán.

1] Doctora en Periodismo, creadora del concepto “Comunicación para la Solidaridad”. Experta en comunicación institucional en el Tercer Sector. Actualmente es Responsable de Prensa en el Departamento de Comunicación de @ManosUnidasONGD, Miembro del Grupo de Investigación  “Comunicación y Sociedad Digital” de la UNIR (Universidad Internacional de la Rioja)  y profesora en el Máster de Periodismo Social de la Universidad San Pablo-CEU

¿Qué tal si ponemos una alfombra roja hacia la donación?

Autor: Virginia Castrejana | Fecha: 04 - 04 - 2014 | Categoría: blog , Guía práctica

En nuestro post anterior de esta serie dedicada a la captación de fondos on line, apuntábamos que para satisfacer a los públicos que llegan a nuestra web y que pueden ser potenciales donantes o socios, es necesario construir una estructura y unos contenidos para acompañarles en su recorrido virtual hasta llegar al formulario de donación o afiliación. Es decir: desde la base misma de la concepción de tu sitio, las secciones, rutas, recorridos (y los contenidos que el usuario vaya encontrando) deben ayudar a que el potencial donante no solo no se pierda, sino que le resulte fácil su llegada a nuestro objetivo de conversión (en este caso, la captación). Esto quiere decir que el site deberá responder de una forma clara y satisfactoria a las preguntas que se hace el potencial donante. Preguntas como “quién está detrás de esta organización, cuál es su ideología, qué acciones lleva a cabo, qué resultados está teniendo… “

pase

Además de guiar al usuario con la “estructura de caminos” de nuestro site, existen varias maneras para facilitar la llegada a las secciones específicas para la colaboración, de las que yo destacaría al menos estas tres que pueden facilitar la navegación y, por tanto, la conversión.

1. Botones “Call to action” o llamadas directas a la acción. Pueden estar estratégicamente colocados en diferentes niveles de navegación y son muy útiles para aquéllas personas que vienen con la decisión ya tomada de colaborar con nosotros, bien porque nos hayan visitado antes y ya les hayamos convencido, o quizás porque ya nos conocen o han visto una de nuestras campañas en otro canal. Pero, ¿cúal es el mejor lugar para situarlos? ¿Cuál debe ser su tamaño? ¿Y sus colores?. No existe una única opción, pero hay varios factores que puedes tener en cuenta.

  • Deben estar en un lugar relevante. Por una parte, los estudios de eyetracking, como éste pionero de Jakob Nielsen, demuestran que la lectura en web se hace en forma de F, es decir, como si estuviéramos escaneando la pagina en búsqueda de información importante, por lo que prestaremos más atención si están colocados en un primer nivel de atención. Hoy en día existen herramientas (aquí puedes hacer una prueba gratuita) que te darán pistas sobre qué información están recibiendo tus usuarios en primer plano, y te ayudará a establecer qué puntos calientes te ofrece el diseño de tu web para colocar información relevante.

Estos son mapas de calor para tres contenidos distintos (entrada de blog, web de compra, y resultados de buscador). Las áreas rojas son las más vistas por los usuarios, las amarillas indican menos visitas, seguidas por las azules. Las grises no han captado la mirada. Fuente Nielsen Norman Group.

      • Cuida su apariencia: Tienen que ser llamativos, por lo que es muy importante su diseño, color, orientación, forma y tamaño. No es lo mismo un botón con una letra minúscula en el mismo color que el resto de secciones, que uno diseñado con un estilo original y llamativo. Pero no hay un modelo único, porque lo que tiene que hacer es ser atractivo y destacar sobre el resto de los elementos de tu web.
      • Define claramente la acción: y piensa en las palabras mágicas que necesita escuchar tu usuario para moverle a actuar, y entender lo que esperas de él y lo que va a encontrar. Puedes ser muy directo, “Dona ahora”, o más sutil, “Cómo puedo ayudar”, y dependerá del perfil de tu público o a lo que les tengas acostumbrados a escuchar.botones
      • Investiga: Puedes recabar información sobre lo que les está resultando bien a otras ONG, hacer pruebas ensayo – error, probar con test A- B, analizar los datos de tasas de click que te ofrezcan las herramientas de medición, etc. ¿Deberíamos poner uno o 7 botones call to action en nuestra página?  Algunas entidades como Save the Children repiten hasta 4 veces su llamada a la colaboración en su web, buscando que esté siempre en la pantalla donde esté el visitante. Aunque, personalmente, opino que una buena llamada a la acción desde la cabecera de la web, si va acompañada de una buena estructura de contenidos y de navegación (y quizás otros call to action colocados de forma estratégica en el contenido) pueden ser mucho más efectivos. En páginas como http://www.warchild.org.uk/ o http://www.charitywater.org/ la llamada está presente una única vez en la página principal. Sus sitios, sin embargo, están tan bien planteados que toda la acción del navegante parece estar avocada a la colaboración.

2. Menús de navegación. Por supuesto, pongas o no botones call to action que vayan llamando la atención del usuario, la opción de donación debe estar claramente diferenciada y localizada dentro del menú de navegación en el lugar en que el usuario espere encontrarla. En este sentido, la tendencia en los sites de ONG que nos va llegando desde América es que estos menús sean cada vez más breves y claros en sus ítems principales. Así, en España hemos pasado de los menús principales de 6 ó 7 items a otros mucho más simplificados de apenas cuatro (“quiénes somos”, “qué hacemos”, “qué puedes hacer tú”, “infórmate”), localizando casi siempre la opción de donar en el segundo nivel de uno de ellos, como hace en este caso Brac. Posiblemente en pocos años los menús de los sites de ONG evolucionen de nuevo siguiendo el modelo americano y la opción de donación esté en el primer nivel del menú junto a una o dos opciones más, como ya hace Oxfam América.
Y aunque tengo dudas sobre la imagen que se consigue con esta opción, también existe la posibilidad de crear un segundo menú de navegación sólo para las opciones de donación, como hace por ejemplo UNICEF en su home.

3. Contenidos: Ya sabes que en SocialCo somos fans de este tema, y creemos firmemente que tendrás más posibilidades de éxito si construyes una estrategia de contenidos sólida, atractiva y orientada hacia el objetivo de captar fondos. Sé transparente, y aprovecha cada oportunidad, cada historia que narres, para contar el destino de los fondos y cómo las aportaciones transforman o incluso salvan vidas. ¿Y cómo puedes hacerlo?

Te será mucho más fácil hacer todo esto, y hacerlo de la mejor manera, si conoces muy bien a las personas que llegan a tu web, si sabes de dónde vienen y qué quieren escuchar. El próximo post, que ya estamos cocinando, tratará sobre cómo conocer a tu audiencia, y testar lo que mejor funciona para tus objetivos de donación.

¿Está tu web pensada para captar fondos?

Autor: SocialCo | Fecha: 20 - 03 - 2014 | Categoría: blog , Guía práctica

Las ONG cada vez son más conscientes de que sus páginas web pueden ser poderosos instrumentos para la fidelización de usuarios y la captación online. Quizás porque el uso de las tecnologías y de la comunicación digital sigue evolucionando, pero también azuzadas por una crisis de financiación que les está haciendo reinventarse cada día para poder mantener sus niveles de actividad y seguir mejorando. O, al menos, esa es la impresión que nos está llegando a SocialCo, donde los clientes cada vez nos muestran más su inquietud por mejorar las facilidades para la donación on line.

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Pero no es tan fácil… El caso es que parece evidente que la posibilidad de captación online es real y “está ahí”, según muestran los datos del Estudio realizado por la Asociación Española de Fundraising en 2013 para la campaña Somos: los socios regulares de las ONG han crecido en los últimos años, a pesar de la crisis y el 44% de los encuestados estaría dispuesto a donar on line, e incluso el 10% lo haría vía móvil. Pero ¿cómo se hace? No existe una fórmula mágica, aunque ayudará mucho el tener la mente abierta y estudiar casos de otras entidades, sobre todo a nivel internacional, y aprender de ellos.

Sin embargo, hay muchos aspectos en una web que pueden ayudar a mejorar el fundraising online.

1. De ellos, el más importante es el más evidente y, quizás, el más olvidado: una buena web para el fundraising ha sido diseñada con el objetivo principal de captar fondos. Es decir, que la web ha sido pensada con un objetivo muy concreto, para unas personas determinadas, con unas necesidades de información específicas…  La estructura ha sido pensada para orientar a esta persona en su navegación y ayudarle a encontrar la forma de colaborar que más se adecue a su persona. Los contenidos han sido construidos alrededor de esta estructura.

Parece evidente, pero la realidad es que la falta de un objetivo único y claro, o un cierto pudor para hacer de la captación financiera una prioridad, hace que nos enfrentemos  a grandes retos a la hora de responder a las demandas de nuestros clientes para mejorar la donación on line. A veces se mezclan demasiados objetivos y demasiados públicos en una web. Y esto va a disminuir la posible eficacia a la hora de captar fondos online.

Y, bueno, no quiere esto decir que el perseguir muchos objetivos e intentar abarcar a varios públicos no sea comprensible o lícito– aunque no es lo idóneo- pero deberíamos tener claro que disminuiremos la eficacia cuanto más dispersemos la información, los contenidos y la estructura en diversos ejes. Una posible solución para webs que han de ser más generalistas podría ser concentrar en una sección la atención al potencial donante, como hace Cruz Roja, con gran cantidad de contenidos y opciones específicas para este público (y lo más importante, con un lenguaje muy diferente). O realizar landing pages previas al site corporativo que funcionen, como ésta de Acnur, por ejemplo. Como ves, si tu web no ha sido diseñada específicamente para esto, puedes crear una especie de portada que contenga información fundamental para que una persona tome la decisión de colaborar económicamente con una ONG. Es una práctica muy extendida para la captación entre las grandes ONG y para campañas específicas.

Si tenemos claro a quién nos dirigimos (cómo es este potencial donante, qué quiero conseguir y cuáles son sus necesidades), los siguientes pasos tendrán una base mucho más sólida y fácil de seguir.

2.  Construye una estructura y unos contenidos que sirvan para acompañar al potencial socio o donante en su itinerario por tu organización. Responde a sus preguntas clave de una forma atractiva, habla del destino de los fondos, construye historias a su alrededor. No le hagas pensar, pero tampoco le hagas dudar (rutas claras y lógicas, mira por ejemplo como lo hace Oxfam Intermón). Los botones “call to action” siempre son una buena opción. Elige un lugar prioritario, y destaca en ellos la donación o el voluntariado o alguna otra acción. Pero ojo, no engañes al navegante, no intentes hacerle donar por un camino en el que no pensara que se lo iba a encontrar, porque no le va a gustar.

3. Ten mucho cuidado con la usabilidad y la seguridad de las herramientas de conversión, especialmente los formularios. Pocos datos y siempre pertinentes, ya sabes.

4. Siempre, estudia, prueba, fíate de los datos. Busca primero conocer a tu usuario actual (cómo es, qué busca, cómo se comporta en el sitio). Analiza si las llamadas a la acción han conseguido los resultados esperados. Investiga por qué las personas llegan o no llegan a completar su conversión.

Cómo ves, hay pasos ya marcados que se pueden dar para la mejora de la donación on line,  así que en próximos post seguiremos profundizando en los puntos 2, 3 y 4. ¿Hay algo en concreto que te gustaría conocer?

 

Sí, necesitas una estrategia de contenidos. Por dónde empezar

Autor: Virginia | Fecha: 08 - 01 - 2014 | Categoría: blog , Guía práctica

Recientemente leía este (buen) artículo de Masticable con recomendaciones y una propuesta de método para hacer un análisis TIC en las organizaciones sin ánimo de lucro.  Una de las cosas que más me han gustado del enfoque que se utiliza es que me parece bastante realista y sincero, en el sentido de que reconoce que no siempre es posible contar con una estrategia y una planificación óptimas que orienten cada una de las actuaciones. Y, sin embargo, también lleva implícito el mensaje de que, en cualquier caso, aunque no se hayan tenido los medios o el tiempo para hacer un plan como es debido, lo que es fundamental es al menos haber hecho la reflexión al respecto. Esta reflexión me ha traído a la cabeza, la vieja máxima de la comunicación es imposible no comunicar: cualquier acción de una organización, incluida una posible decisión de “no comunicar”, transmite un mensaje a sus públicos acerca de si misma y, por tanto, resulta imposible que una entidad, por el mero hecho de existir, no esté comunicando (o algo así).

Esto mismo es también cierto si en lugar de hablar de comunicación en general nos referimos al marketing de contenidos, en el sentido de que cualquier ONG que produzca cualquier tipo de contenidos – por el mero hecho de tener una página web- sea o no consciente de ello, estará consiguiendo unos efectos (transmite unos mensajes, llega o no a sus públicos, consigue un posicionamiento SEO…) con dichos contenidos. Sin embargo, tengo la sensación de que muchas entidades piensan que eso del marketing de contenidos no va con ellas, que es solo para “las grandes” (quizás sea por el hecho de usar la palabra “marketing” ¿?). Me parece que no se dan cuenta de que SUS CONTENIDOS YA LES ESTÁN LLEVANDO A ALGÚN SITIO. La cuestión que se me ha planteado (como digo, leyendo el post de Masticable) es: si tan claro como la anterior afirmación está la constatación de que la mayoría de las ONG con las que nos relacionamos no podrán disponer de un plan de marketing de contenidos en toda regla, pero de pronto pasan a convencerse de que deben reflexionar acerca de su forma de producir y difundir contenidos : ¿cuáles serían las preguntas clave – y básicas-  que podrían acercarles a este mejor conocimiento?

Creo que puede haber cuatro grandes cuestiones que toda ONG debería hacerse en relación a sus contenidos. Lógicamente, cuanto mayor sea el esfuerzo (tiempo y otros recursos) que se emplee en tratar de responder a estas preguntas, mayor garantía se tendrá de estar obteniendo una comprensión ajustada a la realidad. Pero, en cualquier caso, cualquier trabajo (de reflexión, análisis, planificación…) que nos acerque hacia el conocimiento, comprensión o planificación de nuestra comunicación puede producir unos efectos positivos sobre la misma. Estas grandes preguntas serían:

Preguntas clave en relación a la estrategia de contenidos

1. A quién me dirijo y cómo es su consumo de contenidos en relación a los temas en los que trabaja mi ONG. Se trataría de segmentar a los diferentes públicos a los que se dirige la organización y de responder a preguntas como: ¿qué necesidades de información tienen? ¿qué información no necesitan pero les interesa? ¿dónde buscan estas informaciones? En este grupo de preguntas es importante plantearse cuáles serían los “cornerstone”, las piedras angulares del contenido acerca del tema en que trabajo (Por ejemplo, para una determinada enfermedad, los cornerstone pueden ser: qué es, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica, dónde se puede pedir ayuda…)

Si se trata de responder a esta pregunta de una manera más “científica”, nos podemos ayudar de herramientas y estadísticas que nos orienten sobre cuestiones como, por ejemplo, cuáles son las palabras clave o términos aproximados que las personas utilizan realmente para realizar sus búsquedas. Esto, además de darnos pistas sobre los contenidos sobre los que publicar, nos ayudará también en la forma de redactar, influirá en nuestro SEO, etc.

2. ¿Cuál es la situación actual (en Internet) en relación a lo anterior? Se trataría de ver quién está comunicando sobre los contenidos que mis públicos objetivos buscan, cuál es su tono y estilo, cuáles son sus objetivos, cuáles están siendo sus resultados, si está dejando algún ámbito fuera (puede hablar desde el punto de vista científico acerca de una enfermedad, pero no desde el ámbito más social, por ejemplo). En este punto, estaría bien echar también un vistazo a cómo lo estamos haciendo nosotros hasta este momento y qué resultados estamos obteniendo: ¿sobre qué comunicamos? ¿desde qué punto de vista? ¿Con qué resultados (por ejemplo, qué número de visitas recibimos en la web)?

En definitiva, se trata de conocer a los actores clave (desde el punto de vista de la generación de contenidos) y su capacidad de influencia, para saber tanto si existen espacios sin ocupar, pero también para poder diseñar posibles estrategias de colaboración, referencia o influencia.

3. ¿Cuáles son mis capacidades reales en relación a la generación de contenidos? Se trata de hacer una revisión profunda sobre la realidad de la entidad en relación a su capacidad de generar información. En cuanto al qué, al quién y  al cómo:

  • Qué: ¿en qué áreas mi entidad es o tiene capacidad para ser líder? ¿en cuáles trabaja intensamente? ¿cuáles están relacionadas – y deberían estar presentes – pero en menor medida?
  • ¿Quién… puede crear contenidos? ¿de qué tipo? ¿con qué enfoque? ¿con qué frecuencia / cuál es su disponibilidad de tiempo real? Por ejemplo, en una entidad podría haber un extenso equipo de base trabajando con personas beneficiarias que podría generar imágenes o archivos audiovisuales sobre estas actividades. Podría haber un equipo docente que preparara materiales de tipo formativo o un equipo médico que podría escribir post de carácter más técnico…
  • Cómo: se podrían evaluar también los medios que existen para la generación de contenidos. ¿Tenemos cámaras de fotos de buena calidad? ¿podemos alimentar la página web de forma ágil y autónoma? ¿existe un blog? ¿Los equipos de calle tendrían conexión 3G para subir información a redes sociales? etc.

Una pregunta relevante en este punto es: llegado el momento, ¿podrían aumentarse estos recursos disponibles para la generación de contenidos? ¿en qué medida?

4. ¿Dónde me tienen que llevar los contenidos que genere? Si he conseguido responder a las anteriores preguntas, podré plantearme unos objetivos para mi estrategia de contenidos. Unos objetivos que estarán relacionados, por tanto, con:

  • las necesidades y demandas de información de mis públicos, así como sus hábitos de consumo de esta información
  • el panorama actual en relación a la oferta de esta información
  • mi capacidad real como organización para la generación de contenidos
  • mis intereses como organización

A partir de aquí, habría que diseñar un plan de contenidos, en el que se incluyan diferentes formatos, temas y canales, así como una frecuencia, tonos y estilos adaptados a tu realidad concreta. ¿Cómo lo ves? ¿Crees que esto del marketing de contenidos no va contigo?

Artículos relacionados:

 

 

Hecho con ♥ por Socialco

Autor: Santi | Fecha: 31 - 12 - 2013 | Categoría: blog , Socialco

corazonHoy termina el 2013 y en unas horas estaremos entrando en nuevo año, el 2014. Uno ve cómo van pasando las cifras por delante con el cambio de cada año y siente vértigo. Hace cuatro días como quien dice que estábamos pariendo SocialCo y ya es un proyecto consolidado con su propia energía, sus propios amigos, sus propios sentimientos y sus propios latidos.

Este año hemos acuñado “hecho con ♥ por SocialCo” porque creemos que las cosas importantes se hacen con amor y desde el corazón. Porque un poco de todos nosotros se queda en cada uno de nuestros proyectos. Con amor hemos hecho la página web de Matres Mundi, o el boletín electrónico de Predif y hemos participado en la campaña Somosasi.org. Con amor hemos renovado nuestra página web.

Y con amor despedimos el 2013 y te damos las gracias por no dejar que nuestro corazón se pare. Gracias por tus ideales, gracias por tus energías y gracias por hacernos creer que otro mundo más justo es posible.

¡No cambies nunca!

Desde el corazón de SocialCo, ¡ Feliz 2014 !

Quiero que la web de mi ONG sea multiidioma

Autor: Virginia | Fecha: 18 - 12 - 2013 | Categoría: Aspectos técnicos y tecnológicos , blog , Guía práctica

pantalla de inicio de la web de la Unión Europea

pantalla de inicio de la web de la Unión Europea

En estos días estamos trabajando en la nueva web de uno de nuestros clientes. El trabajo está ya a las puertas de entrar en la fase de maquetación y aún estamos dándole vueltas a cómo ha de ser la versión en inglés del sitio, y es que a veces cuesta mucho encontrar el equilibrio entre lo que la entidad es, lo que quiere ser y lo que en realidad puede llegar a ser y nos cuesta decidirnos sobre si incluir o no determinada información y qué estructura de navegación darle.  Nos plantearemos (o deberíamos) cosas como:

  • ¿Qué contenido muestro en los diferentes idiomas? ¿Ha de ser siempre el mismo o hago diferentes versiones según el idioma? ¿estas versiones se diferencian solo en la cantidad de contenidos o también en la propia información que ofrece?
  • Cuando un contenido no esté en el idioma del usuario ¿qué debería hacer la web? ¿debería mostrarle el contenido en otro idioma? ¿darle un mensaje de que este contenido no está en su idioma? ;
  • En mi ONG no tenemos mucho tiempo para traducir los contenidos, ¿existe alguna solución para tener la información actualizada sin necesidad de un traductor?
  • ¿Dónde colocar la información para el acceso a los diferentes idiomas? ;
  • ¿Tiene sentido tener una sección de noticias en inglés aunque vaya a haber muy poca producción de contenidos?
  • Etc.

Decidir sobre contenidos y estructura del multiidioma: Nuestros objetivos y el bien del usuario

¿Cómo tomar la decisión sobre las versiones en otros idiomas?, ¿qué implica hacer un sitio web en varios idiomas? Las decisiones que tomemos van a afectar a cuestiones tan importantes como la experiencia  de usuario, la gestión de la propia página, el precio del site, el esfuerzo en mantener la web al día o el posicionamiento en buscadores. Estas decisiones son, sobre todo, de comunicación, pero también técnicas.

1. Antes de ponerse manos a la obra en la construcción de una web multiidioma debemos tener claro qué es lo que nuestra organización quiere y puede comunicar en otro idioma. Esto debe ser el punto de partida si no queremos sumergirnos en un proyecto quizá demasiado ambicioso y quizá demasiado propenso a fracasar en el caso de no recibir los apoyos adecuados (recordemos que, con demasiada frecuencia, una web no falla por su construcción sino por haber subestimado el esfuerzo editorial necesario).

2. Desde mi punto de vista, además, todas las decisiones que se tomen en este asunto deben de estar orientadas a buscar que el usuario en otra lengua tenga siempre  una navegación lógica independiente. Me explico: a veces nos es difícil escapar del propio punto de vista de la organización y no caer en la mera reproducción de nuestras propias estructuras o  entender cuestiones obvias como que el usuario final no navega como nosotros lo hacemos cuando realizamos las comprobaciones por el multiidioma de nuestro propio site (no va navegando en castellano y cuando llega a una noticia le da a la versión en inglés de la página para ver ese contenido en inglés). Por el contrario, la persona entiende que está entrando en un sitio web de otro país y navega en el idioma que entiende y que le resulta más confortable. Entiende que ambas versiones pueden no ofrecer los mismos contenidos, pero que si la entidad le muestra en su idioma solo una parte de los mismos puede significar que estos son los que realmente son relevantes para él. Por ello, deberíamos:

  1. Ofrecerle una versión de nuestra página que realmente resulte de utilidad e interés para él. Esto quiere decir que quizás el usuario no necesite una descripción detallada o exhaustiva de los programas de que disponemos si no va a poder beneficiarse de los mismos. Como al usuario principal del sitio, toda aquella información que no pueda utilizar directamente en uno u otro sentido no es otra cosa que ruido. En este sentido, tratemos de que esos posibles usos residuales que se nos puedan ocurrir no ensucien nuestro sitio (“quizás a alguien le pueda interesar ver que tenemos un programa en León porque está buscando un socio en Castilla y León para desarrollar…“). Igualmente, si bien la información más dinámica de un sitio (como las noticias) puede hacer que éste preste un servicio de mayor utilidad a un usuario, antes de hacer una versión de estas secciones en otro idioma, debemos plantearnos si realmente podemos proporcionar información actual (no una o dos noticias al año) y relevante para este tipo de visitante. Porque si no, estaremos generando una expectativa en él que no seremos capaces de satisfacer y, además, dándole una información alejada de la realidad. Por supuesto, el análisis de la navegación de los usuarios en este idioma será indispensable para comprobar si lo hemos hecho adecuadamente o podemos mejorar
  2. Pensar en su idioma. No sólo debemos procurar que la traducción sea lo más profesional posible, sino que muchas veces en una lengua o zona geográfica existen ciertos convencionalismos en la construcción y navegación web que pueden ayudar a la usabilidad de nuestro sitio. Expresiones, orden de los elementos, frases hechas, formas de agrupar contenidos…
  3. Y que sea una navegación completa. No importa que le ofrezcamos menos información, opciones o contenido. Es algo que el usuario va a entender. Pero sí es importante que la información que le demos pueda usarla (cómodamente) y hasta el final. Que si hay opción de donación se reconozcan datos de personas desde otros países como sus documentos de identificación o bancarios. Que los mensajes de agradecimiento estén en su idioma. Que no sienta que ha llegado a un sitio que no es para él o que se ha equivocado en algo.

Respetar las preferencias de usuario y otras buenas prácticas en sites multiidioma

Además, aparte de que los contenidos concretos que le ofrezcamos o de la estructura con que se los presentemos deben estar pensados para este usuario concreto, en la optimización de la experiencia de usuario en otro idioma hay que tener en cuenta otros aspectos como:

  • Respetar el idioma del usuario. Es decir, aquel que se ha definido en las preferencias de su navegador (en el video de más abajo se ilustra mejor este punto). Además, este idioma se debería recordar para futuras visitas de forma que el usuario no tenga que repetir una y otra vez que prefiere navegar en dicho idioma.
  • No mezclar idiomas. Todo el contenido que aparezca en la página debe verse en el idioma elegido, incluyendo imágenes o elementos de navegación (menús, pies, logos, etc.).
  • Las urls deben ser “amigables” y además estar traducidas al idioma en cuestión.
  • Se debe facilitar la navegación transversal, esto es, si alguien llega a un contenido en un idioma que no es el suyo y existe la opción de ver dicho contenido en su idioma, debe permitirse que navegue hacia su idioma directamente.

Técnicamente, la construcción de un sitio multiidioma tiene también diferentes opciones que, una vez más, afectarán a la experiencia de usuario, pero que también tienen influencia sobre otras cuestiones como la indexación de contenidos o el posicionamiento en buscadores.  Sin querer entrar demasiado en estos aspectos técnicos, Santi ha hecho este pequeño experimento en el sitio web de Oxfam Intermón. En él muestra, de una forma analítica, el comportamiento de multiidioma de su sitio y cómo las opciones de usuario son respetadas.

Concluyendo

  • las decisiones (técnicas, de contenido, de estructura…) acerca de un multiiodioma se deben tomar en base a los objetivos de comunicación y la capacidad de la organización, pero sobre todo en base al bien del usuario.
  • una web multiidioma no debe ser un parche que pongamos sobre nuestra web actual
  • una vez construida la web debemos incorporar las cuestiones de multiidioma a nuestra forma de analizar la web.
  • hay, además, muchos aspectos técnicos (y no me refiero al CMS en le que esté hecho la página) que determinan que un multiidioma esté mejor o peor construido.